Cómo equilibrar su cartera al jubilarse
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El momento de jubilarse puede no parecer el mejor momento para introducir más riesgo en sus inversiones. Pero en realidad un equilibrio sano podría ser un beneficio.

Como jubilado, debe considerar sus carteras para la jubilación y de inversiones como fuentes de ingreso, por lo que es razonable que quiera  reducir el riesgo  y protegerse de pérdidas (preservar el capital). Sin embargo, a medida que se van extendiedo los tiempos de duración de la jubilación, puede resultar más importante que nunca mantener una porción de su cartera colocada en inversiones que hagan crecer el dinero.

Ingreso vs. crecimiento: encontrar el equilibrio

La mayoría de las personas comienzan a invertir para aumentar sus ahorros antes de jubilarse. Buscan inversiones como acciones que esperan vayan a aumentar su valor. Estas se consideran carteras de crecimiento. Pero hay otro tipo de cartera de inversión, una cartera de ingresos, que está diseñada para preservar el capital y recibir un ingreso semi regular.

Muchos jubilados viran a carteras de ingresos con el deseo de vivir de ellos. En una situación ideal, ahorraron lo suficiente como para jubilarse de manera cómoda y en general se sienten menos preocupados por el crecimiento y más por preservar su capital y posibles ingresos.

Sin embargo, uno nunca sabe qué depara el futuro. Una estrategia inteligente sería mantener una porción de su cartera invertida en activos que espera vayan aumentando con el tiempo, combinando los principios de carteras de crecimiento y carteras de ingresos.

Por ejemplo, la cartera de un inversor joven puede ser en un 75 por ciento enfocada en el crecimiento; tiene mucho tiempo hasta jubilarse y puede asumir más riesgo porque tiene un período más largo para recuperar pérdidas antes de jubilarse. Sin embargo, puede mantener un 25 por ciento de su cartera colocada en una estrategia de ingresos para ayudar a diversificar sus inversiones. El inversor joven puede reinvertir cualquier ingreso que obtenga de sus inversiones en lugar de gastarlo, para beneficiar la estrategia compuesta. El inversor joven también puede usar esas ganancias para ahorrar para gastos grandes, como el pago inicial por la compra de una casa.

Por otro lado, un inversor mayor que tenga planificado vivir de sus ahorros para la jubilación podría centrar la mayor parte de su cartera en ingresos y menos en crecimiento. Esto le ofrece algo de protección si tiene una vida larga y tiene algún gasto inesperado.

"Hay varios factores a considerar: activos netos, necesidades de efectivo, plazo previsto, necesidades de liquidez, perfiles de riesgo, objetivos financieros y, lo más importante, la salud", dice Francisco Fernández, CFP®, Vicepresidente y asesor financiero en Regions Investment Solutions de Miami, Florida. "Por lo general, lo que recomiendo es revisar la cartera actual y verificar que esté alineada con el perfil de riesgo y los objetivos de inversión. Podemos torcer, reequilibrar o reasignar la cartera actual en función de las necesidades".

En definitiva, la porción de su cartera que coloque en crecimiento durante su jubilación dependerá de sus circunstancias personales. Las siguientes son algunas cuestiones a considerar.

1. Tolerancia de riesgo: acciones

La diferencia principal entre las carteras de crecimiento e ingresos son los tipos de activos en cada una. Las acciones (o valores) y bonos (o ingresos fijos) por lo general son las dos clases principales de activos en la mayoría de las carteras. Como las acciones y los bonos reaccionan de manera diferente a los cambios del mercado y la economía, incluir ambos ayuda a diversificar el riesgo de una cartera. Algunas carteras incluyen otros activos que no son bonos y acciones por este mismo motivo. Una cartera diversificada no asegura ganancias ni protege contra pérdidas en un mercado en baja.

Los jubilados se inclinarían instintivamente en bonos de dividendos, que son los que pagan una porción de las ganancias de la compañía. En situaciones ideales, permiten obtener ganancias todos los trimestres. Pero quitar las acciones de todas sus inversiones podría implicar perderse la oportunidad de un posible crecimiento. Según el riesgo con el que se sienta cómodo, puede evaluar invertir algo de su dinero en opciones con estrategia de crecimiento, con el objetivo de que su cartera siga creciendo cuando ya esté jubilado, particularmente si las pérdidas no incidirían de manera negativa en sus objetivos de jubilación.

2. Tolerancia de riesgo: bonos

Las inversiones de ingreso fijo, incluidos los bonos, se consideran más seguras que las acciones. Según su calidad y calificación, los bonos pueden ayudar a preservar el capital. Al comprar un bono por $1,000, en esencia lo que hace es otorgarle al emisor del bono un préstamo que el emisor acepta devolver al final del plazo del bono, que se conoce como vencimiento. Al igual que con un préstamo, el emisor del bono paga un monto en concepto de interés, que es el ingreso fijo para los tenedores de bonos.

Tenga en cuenta que las deudas de gobierno, o las deudas municipales o corporativas con altas calificaciones, suelen tener un riesgo relativamente bajo. Cada bono que compra viene con una calificación que le permite evaluar el nivel de riesgo que implica. La calificación más alta es AAA. Los bonos con calificación más baja suelen pagar los rendimientos más altos. Esto tiene que ver con el riesgo: los emisores necesitan pagar rendimientos más altos a los inversores por el riesgo que asumen.

Los bonos no son la única forma de incorporar ingresos fijos a su cartera. Los Certificados de Depósito (CD) y las cuentas Money Market, que están aseguradas por FDIC, también son inversiones de ingresos fijos, que pueden permitir obtener más rendimiento si suben las tasas de interés.

3. Panorama

Qué incluye en su cartera y cuánto riesgo decide asumir se verá influido por su panorama del mercado de acciones y la economía.

Por ejemplo, el rendimiento de los bonos tiende a subir cuando suben las tasas. Hable con su administrador patrimonial acerca de lo que se espera de los mercados y la economía, y modifique sus activos o riesgo si lo considera necesario. Por ejemplo, si prevé una baja del mercado, lo recomendable es protegerse pasando el dinero invertido en acciones a inversiones con estrategia de ingresos fijos.

4. Expectativa de vida

Es importante que analice cuánto necesitará para vivir con sus ahorros de jubilación. Por ejemplo, si sus padres vivieron pasada la década de los 90, sería recomendable que su plan de jubilación sea de largo plazo, incorporando mayor crecimiento a su cartera, ya que podría vivir más tiempo que lo que duran sus ahorros.

Alrededor de un cuarto de las personas que hoy tienen 65 años vivirá más allá de los 90, y una de cada 10 vivirá más allá de los 95 años, según la Administración de Seguridad Social. Las mujeres además suelen vivir más que los hombres, por un promedio de dos años.

Cómo equilibra su cartera y cuánto riesgo asume es una decisión personal. Pero, en términos generales, es buena idea "repartir el patrimonio" entre un grupo diverso de activos. "Yo recomiendo enfáticamente tener una cartera de ingresos bien diversificada en diferentes sectores", dice Fernández.

Para  hablar con un asesor patrimonial  u obtener más información sobre planificar su jubilación, visite Regions.com/Insights.

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