6 consejos para saldar sus deudas
Anterior

Por Bobby Hoyt, fundador de Millennial Money Man

Con el patrocinio de Regions Bank, Member FDIC. Las reflexiones contenidas me pertenecen.

Saldar deudas es algo serio y el rendimiento de la devolución de préstamos estudiantiles ha añadido otro grado de dificultad para muchos. Sin embargo, con motivación para triunfar y un plan sólido, se pueden sentar las bases para comenzar.

1. Empiece con un presupuesto

Siempre que quiera hacer una jugada financiera, como saldar sus deudas, comprar una casa o empezar a invertir, tiene que empezar con un presupuesto. Su presupuesto abarca todo el dinero que entra y sale cada mes. Un buen presupuesto puede ayudar a tomar decisiones fundadas al crear un plan para saldar sus deudas. Pruebe con esta planilla de plan de gastos mensuales para empezar.

El primer paso para crear un presupuesto es analizar sus ingresos. Haga una lista de cada fuente de ingresos, no importa cuán pequeña sea, incluso ingresos por el seguro de desempleo y cualquier trabajito extra que haga.

Una vez bien anotados los ingresos, evalúe sus gastos. Están los gastos fijos que se pueden planificar muy fácil, como la hipoteca, seguros, guardería y servicio de Internet. Los gastos variables, como lo que gasta en comida, combustible, ocio, ropa y gastos médicos pueden cambiar de un mes a otro. Es más difícil planificar para este tipo de gastos, pero puede fijarse los estados de cuenta bancaria y tarjeta de crédito en meses anteriores para darse una idea de lo que gasta en promedio.

Después haga una lista de los gastos no esenciales y los que puede reducir. ¿Puede contratar un servicio de telefonía móvil más barato? Si sigue pagando televisión por cable puede ser un buen momento para dar de baja al servicio.

Para saldar sus deudas necesita encontrar el equilibrio entre pagar sus cuentas mensuales y encontrar dinero extra en su presupuesto para asignar a sus deudas. Cualquier cantidad es útil, todo suma.

2. Fíjese una meta de pago que le resulte posible

Es importante fijarse un objetivo financiero realista y alcanzable. Todos debemos ser amables con nosotros mismos, y eso también se aplica a las finanzas.

No se centre el monto total de sus deudas. Lo mejor es centrar su meta en lo que puede pagar cada mes según su presupuesto. Fijarse una meta de asignar $400 a sus deudas cada mes suena mucho más alcanzable que pensar en pagar una deuda de $20,000, por ejemplo. Use esta calculadora para determinar sus pagos mensuales y cuánto tiempo le tomará saldar sus deudas.

Si hay algún cambien en sus ingresos o gastos, no olvide actualizar su presupuesto y su meta conforme va pasando el año. La idea es tener una meta alcanzable cada mes.

3. Use una estrategia para saldar sus deudas

El método de la bola de nieve y el método de la avalancha son ejemplos de estrategias para saldar deudas donde puede usar bien el dinero que tiene para salir de ellas. Con las dos estrategias se hacen los pagos mínimos en todas sus deudas. La diferencia es cómo asigna el dinero extra.

Con el método de la bola de nieve va ganando ímpetu enfocándose en los pequeños triunfos. Primero se dedica a la deuda con el saldo más bajo y asigna todos los fondos extra que tiene a saldarla. Una vez que haya saldado su deuda más pequeña, pasa a la siguiente deuda con el saldo más bajo. Ir saldando deudas desde el inicio podría ser la motivación que necesita a medida que se acerca a atacar las deudas con saldos más elevados.

Con el método de avalancha, el dinero extra se asigna primero a la deuda que tenga la tasa de interés más alta. Así puede ahorrar en cargos por intereses al deshacerse de los saldos con tasas altas de interés. Una vez que haya saldado la deuda con la mayor tasa de interés, pueden enfocarse en la que le sigue.

Cualquiera de estas dos estrategias puede ser útil, aunque si tiene una deuda de tarjeta de crédito con una alta tasa de interés lo más probable es que ahorre más con el método de la avalancha. Siempre puede empezar con una estrategia y cambiarse a la otra para ver cuál le funciona mejor. Recuerde que siempre que haga un pago de más que el mínimo tendrá un impacto en su deuda.

4. Incluya sus préstamos estudiantiles

Si tiene préstamos estudiantiles federales, probablemente haya tenido que pensar cómo volverá a incluir esos pagos en su presupuesto. Para los que se quedaron sin trabajo, hay planes de repago basados en los ingresos que tienen un monto más bajo según sus ingresos mensuales. Otra opción es refinanciar sus préstamos federales, pero perderá las protección de los préstamos estudiantiles federales. Los que sacaron préstamos estudiantiles privados tienen menos opciones, así que probablemente esté haciendo pagos sobre los préstamos estudiantiles privados que tenga. Quizás le convenga analizar refinanciar su préstamo estudiantil, que es cuando un prestamista privado repaga sus préstamos estudiantiles y le da un nuevo préstamo con nuevos términos. La refinanciación de préstamos estudiantiles es ideal si tiene préstamos estudiantiles privados, especialmente si tienen intereses altos. Con una refinanciación de sus préstamos estudiantiles podría ahorrarse una cantidad decente en el repago, aunque la cantidad dependerá en gran medida de su tasa de interés, que está basada en su puntaje de crédito.

Otra opción sería extender el plazo de su préstamo para reducir el pago mensual, pero lo malo es que su deuda podría aumentar muchísimo. Vale la pena analizar las ventajas y desventajas para ver qué es lo mejor para su situación financiera.

5. Enfóquese en su fondo para emergencias

Cuando estaba pagando la deuda de mi préstamo estudiantil de $40,000 asignaba cada centavo que me sobraba a saldar mi deuda. Hasta si ganaba $3 extras respondiendo encuestas en línea, lo asignaba a mi deuda. Si bien eso y otras medidas me ayudaron a saldar mi deuda en 18 meses, cometí un error grandísimo: no tenía un fondo para emergencias. Si hubiese surgido algún gasto grande inesperado mientras estaba pagando mi deuda —como que se rompiera mi camioneta o necesitara hacerme una cirugía dental— no hubiera podido cubrirlo y todo el progreso logrado hasta el momento se habría derrumbado.

Con un fondo para emergencias nos protegemos de las deudas. Sirve para pagar gastos imprevistos, cubrirnos si nos quedamos sin trabajo, si nos reducen el sueldo y en muchas situaciones más. Puede ser útil para evitar endeudarse más cuando surge un imprevisto; y nunca es demasiado tarde para empezar a armar un fondo para emergencias.

La regla general es tener dinero ahorrado para emergencias como para cubrir al menos 3 a 6 meses de gastos, pero tener entre $500 y $1,000 ahorrados es un buen comienzo mientras se están saldando deudas. Considere enfocarse primero en su fondo para emergencias. Una vez que alcance su objetivo puede reasignar lo que estaba poniendo en su fondo para emergencias y empezar a saldar sus deudas.

6. Analice la opción de tener una tarjeta de transferencia de saldo

Una tarjeta de transferencia de saldo puede ser una herramienta útil si está tratando de atacar su deuda en tarjetas de crédito con interés alto. Las tarjetas de transferencia de saldo tienen períodos promocionales con una tasa de interés baja a 0% que le dan la oportunidad de saldar su deuda a una tasa mucho más baja.

En teoría, las tarjetas de transferencia de saldo pueden ser muy pero muy útiles, y no son una mala idea si sabe que puede saldar su deuda durante el período promocional. Sin embargo, transferir sus saldos cuesta dinero, lo que en algunos casos puede terminar siendo lo mismo o más de lo que se ahorra en intereses. Es más, a mucha gente le resulta difícil pagar el saldo durante el período promocional. Si tiene pensado usar su tarjeta de crédito para complementar sus ingresos, esta probablemente no sea una buena opción para usted.

Si le interesaría ver si le conviene sacar una tarjeta de transferencia de saldo, le recomiendo usar esta calculadora. Allí tiene que ingresar sus saldos actuales de tarjetas de crédito, tasa de interés y pago mensual para ver si tiene sentido financieramente y si le ayudará a saldar sus deudas.

Resumiendo

Hacer un plan para saldar sus deudas es una meta excelente, pero no se sobreexija. Si más adelante sucede algo y tiene que modificar su estrategia, no tiene nada de malo. Estos consejos pueden ayudarle a crear un plan realista para cumplir sus objetivos y mantener su motivación en adelante.

Acerca de Bobby Hoyt

Bobby HoytInspirado por un mentor para alcanzar más, después de iniciar  MillennialMoneyMan.com  y cancelar sus préstamos, Bobby Hoyt inició una búsqueda para trabajar en todo lo relacionado con las finanzas personales. Insatisfecho con el estado de las finanzas de su generación -la del milenio- decidió aplicar sus conocimientos para capacitar desde su blog.

Su misión es animar a los de su generación (y a las generaciones que siguen) a seguir cuatro principios fundamentales:

  1. Gastar menos de lo que gana hasta que ya no sea necesario hacerlo.
  2. No financiar cosas que no necesita.
  3. Dejar que sus amigos lo superen (no intentar seguirle el ritmo a todo el mundo)
  4. Trabajar arduamente y luego poner su dinero a trabajar para usted.

A través de su trabajo en Millennial Money Man, espera poder ayudar a modificar las finanzas personales para la generación Y retando a sus lectores a controlar sus deudas, aumentar sus ingresos y planificar para el futuro.

Desde que dejó su empleo como director de una banda después de haber ganado $3 en ingresos por anuncios (una táctica que no recomienda a los estudiantes en sus cursos de blog) desarrolló su blog para alcanzar a más de 2 millones de lectores al año. Es columnista regular de la American Psychological Association sobre temas de finanzas personales y ha aparecido en diversos medios como Forbes, CNBC y MarketWatch. Cree firmemente en la importancia de las fuentes de ingresos adicionales (y es un educador que valora compartir su saber), y se asoció con un ex compañero de la secundaria, Mike Yanda, para ensañar a otros cómo aumentar sus ingresos a través de la administración de anuncios en Facebook, junto con otros dos cursos activos orientados a blogueros en Laptop Empires.

Bobby vive en Houston, Texas, con su esposa Coral, su extrañísimo perro Strider, y por lo general se los puede ver en los campos de golf o navegando en algún río cuando no están de viaje.

Siguiente