3 pasos clave para desarrollar una estrategia de transformación digital
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¿Su organización es "digitalmente madura"? Aquí le explicamos cómo elaborar un plan de transformación digital que lo ayude a competir y a liderar el mercado.

En el actual panorama empresarial competitivo, la innovación es el motor que diferencia a las empresas y las impulsa hacia el crecimiento y el liderazgo del mercado. Sin embargo, la innovación real es imposible con una infraestructura tecnológica anticuada y obsoleta, razón por la cual cada vez más organizaciones hablan seriamente de la transformación digital.

"Todas las empresas exitosas innovan. Es esencial en el mercado actual", sostiene Andy Hernández, director digital de Regions Bank. "La transformación digital es una forma de acelerar la innovación aprovechando la tecnología para desarrollar nuevos productos, servicios y modelos de negocio. Se trata de hacer un cambio fundamental en la forma en que una organización funciona y ofrece valor a los clientes".

¿La llamada madurez digital genera beneficios? Mediante un estudio de casi 400 grandes empresas se comprobó que las empresas con madurez digital son entre un 9% y un 26% más rentables que la media de sus competidoras de la industria en varias medidas, como el margen EBIT (beneficios antes de intereses e impuestos) y el margen de beneficio neto.

La transformación digital tiene diferentes significados para las distintas empresas, en función de sus misiones y necesidades. En última instancia, su objetivo es eliminar los procesos manuales engorrosos que consumen mucho tiempo e integrar tecnologías de última generación como la computación en la nube, el análisis de datos y la inteligencia artificial en todos los aspectos de su organización, señala Hernández. Los beneficios potenciales de la transformación digital pueden repercutir en todos los segmentos de sus operaciones.

  1. Defina sus necesidades y sus objetivos

    Cuando esté en condiciones de replantearse su infraestructura digital, empiece con la mentalidad adecuada. "No se trata de invertir en tecnología porque sí", afirma Hernández. "Se trata de entender sus desafíos y sus puntos débiles actuales, y luego identificar las áreas dentro de su organización que pueden sacar partido de la transformación digital".

    Un primer paso importante consiste en llevar a cabo una auditoría tecnológica, que es una evaluación exhaustiva de la infraestructura tecnológica de su organización. Esto incluye no solo el software, el hardware, la gestión de datos y las redes, sino también las prácticas de ciberseguridad y las políticas y el cumplimiento de la normativa en materia de TI. Una auditoría tecnológica nos ayuda a responder a preguntas clave como:

    • ¿Qué partes de su infraestructura tecnológica actual son obsoletas?
    • ¿Qué procesos diarios podrían hacerse con mayor eficacia?
    • ¿Dónde se producen las carencias en la experiencia del cliente?

    Las respuestas a estas y otras preguntas que surjan de la auditoría tecnológica le servirán de guía para el siguiente paso clave, que consiste en definir sus metas y sus objetivos. "¿Qué quiere lograr?", se pregunta Hernández. "¿Una mayor eficacia operativa? ¿Un aumento de los ingresos? ¿Mayor satisfacción del cliente? ¿Todo lo anterior?".

    Identificar sus necesidades específicas y plantear objetivos claramente definidos puede ayudarlo a darle sentido a las numerosas soluciones tecnológicas que existen en el mercado y a invertir solamente en aquellas que resuelvan problemas y aporten un valor real.

    Este gráfico se titula "La evolución de una mano de obra digital". Hay una introducción y luego un gráfico con cinco viñetas. La introducción dice: "Fomente una cultura de confianza, colaboración e innovación que, en última instancia, lleve a una mayor aceptación y al éxito. Entre las estrategias útiles se incluyen:" Los cinco puntos son: "1. Sea transparente: ofrezca una explicación clara y detallada de los objetivos y beneficios. 2. Atienda las inquietudes: haga hincapié en que el objetivo es mejorar la eficacia y generar oportunidades. 3. Ofrezca formación: desarrolle programas de formación que permitan que sus empleados adquieran competencias. 4. Ponga énfasis en las oportunidades: aporte ejemplos de empleados que hayan logrado con éxito la transición a nuevas funciones. 5: Siga evolucionando: el proceso será constante, así que asegúrese de que evoluciona a medida que lo hace la tecnología".

  2. ¿Quién está a cargo?

    Si su empresa cuenta con un director de información (CIO) o un director de tecnología (CTO), sin duda serán los encargados de introducir los nuevos procesos digitales. En caso de que no haya un CIO o un CTO, la supervisión de una iniciativa de transformación digital puede estar a cargo de alguien que ocupe un puesto de liderazgo que tenga una visión global de los objetivos estratégicos de la organización y pueda garantizar que todos los cambios propuestos estén en línea con los objetivos comerciales de la empresa en su conjunto.

    Como alternativa, algunas empresas nombran un equipo multidisciplinario formado por líderes de distintos departamentos, indica Hernandez. "Los miembros de un equipo multidisciplinario pueden colaborar para garantizar que la transformación digital de la organización incluya diversas perspectivas y la alineación de los objetivos", explica. Una tercera opción es contratar a un consultor o asesor tecnológico externo que lo ayude a recorrer el camino de la transformación.

  3. Que sea un esfuerzo en equipo

    Como parte de la planificación de las medidas de transformación digital de su organización, es importante adoptar una estrategia a nivel de toda la empresa con la participación y el compromiso de todos los sectores. "Una estrategia que englobe a toda la empresa garantiza que todos los departamentos y partes interesadas estén alineados hacia metas y objetivos comunes para una transformación digital", explica Hernandez. Promover la sinergia no solo ayuda a evitar las iniciativas aisladas, lo que garantiza que los distintos departamentos apliquen soluciones tecnológicas que funcionen juntas a la perfección, sino que es fundamental por muchas otras razones.

    Lo más importante, según Hernandez, es que el desarrollo y la adopción de una estrategia que abarque a toda la empresa es esencial para una gestión eficaz de los riesgos. La integración de la tecnología digital puede exponer a una empresa a amenazas contra la seguridad de los datos, que han afectado a muchas industrias. "Una estrategia integral permite identificar los riesgos de forma proactiva y mitigarlos, con lo que se reduce la probabilidad de impactos negativos en la organización", sostiene Hernandez, quien además señala que los clientes de hoy en día exigen tener la certeza de que sus datos están protegidos. "Cualquiera que sea su industria, la seguridad debe ser una prioridad en su transformación digital".

    Asimismo, es crucial que incluya a sus empleados en la planificación y que espere cierta resistencia a los cambios que prevé. Algunos asociados pueden manifestar el temor de que la automatización provoque la eliminación de puestos de trabajo, mientras que otros se opondrán a las innovaciones que quiere implementar simplemente porque suponen un cambio del statu quo: "la forma en que siempre hemos hecho las cosas".

    "Para tratar con empleados que se resisten al cambio o expresan su preocupación por la seguridad en el empleo se requiere un enfoque muy reflexivo y proactivo", afirma Hernandez, quien también señala que es esencial hacerlos participar en la planificación y la toma de decisiones. "Pídales a sus empleados que aporten sus ideas y opiniones para darles la seguridad de que se escuchan y se atienden sus inquietudes".

    Defina indicadores clave de rendimiento desde el principio y no los pierda de vista. "En cualquier transformación digital, es fundamental impulsar una cultura de responsabilidad, que incluye medir el éxito", explica Hernandez. "Es importante mirar atrás y preguntarse: ¿hemos logrado nuestro objetivo?".


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