Criptomonedas y el auge de la CBDC
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Desde fines de 2020 y principios de 2021 ha habido un aumento en la popularidad y el precio de las criptomonedas ("criptos") por lo que el interés en el sector se volvió a encender. No obstante, la falta de adopción popular nos hace darnos una pausa y preguntarnos: "¿por qué?". ¿Por qué hay tanto interés de nuevo en las criptos y por qué los inversionistas se sienten cómodos con pagar 6 veces más por bitcoin a principios de 2021 en comparación con 2020? Al analizar la explosión en la popularidad de las criptomonedas nos enfocamos en tres posibles impulsores: el rápido aumento en el escenario de liquidez global, la disminución de barreras para comprar criptos y por último el cambio en la narrativa de las criptomonedas de un medio de cambio a un depósito de valor. Este cambio en narrativa se dio porque hay dos casos de uso muy diferentes para criptomonedas: un activo digital y una moneda digital. Desde la publicación de nuestro informe en 2018, hemos visto una bifurcación dentro del espacio de las criptomonedas. La comunidad privada se ha orientado más al lado del activo digital/depósito de valor y los gobiernos están trabajando en el lado de transacciones/moneda.

En el 2020 se vio el ajuste de bancos centrales más grande en la historia. En los Estados Unidos, la Reserva Federal agregó $3.5 billones a su balance general en tan solo 3 meses por el impacto de la pandemia de COVID, lo que tuvo como resultado una liquidez muy alta para los mercados. Este escenario de alta liquidez significa que hay muchísimo dinero en busca de un destino. Para decirlo de manera simple, esto significaría que la gente está buscando un rendimiento. Para lograrlo, la gente se extiende más lejos en la curva de riesgo/recompensa. Para un inversionista típico, esto podría significar un 70% asignado a valores en vez de un 60%. Creemos que el sólido rendimiento reciente de las acciones combinado con múltiplos de valoración elevados ha hecho que algunos inversionistas busquen más lejos fuera y consideren posiciones en clases de activos más riesgosas como criptos. Desde la explosión de las criptos en la conciencia del público en 2017, invertir en criptomonedas ha pasado de ser una pequeña aventura en tecnología y regulación financiera a algo tan simple como descargar una aplicación en su teléfono y vincular una cuenta bancaria o tarjeta de crédito. Compañías como Square, Robinhood, Cashapp y hasta Paypal han implementado ciertas criptos, permitiendo que estos activos no tradicionales lleguen a millones de posibles inversionistas que antes no hubiesen estado dispuestos a sortear todos los obstáculos que había.

Es más, el optimismo en el espacio de las criptomonedas ha tenido un cambio de narrativa desde que se publicó nuestro último informe. Antes, gran parte del foco estaba en usar criptomonedas como un método digital de transferir valor —es decir, como una moneda. Analizamos algunas de las ventajas que tienen las criptomonedas en ese área en nuestro último informe, así que no volveremos a entrar en el tema aquí. Esa retórica se ha reducido, dando paso a la opinión que se suele escuchar de que el bitcoin es "oro digital". Si valorar una moneda en línea/servicio de transferencia de valor resultó difícil, imagine si uno trata de asignar un precio a un "depósito digital de valor", tal como se vende a sí mismo el bitcoin. ¿Qué significa "depósito de valor" en ese contexto? ¿Qué valor está depositado? Podría ser útil examinar el equivalente en la vida real: el oro. Los usos físicos para el oro corresponden a aproximadamente el 55% de la demanda totali, y el resto viene de inversionistas o bancos centrales. Por consiguiente, el bitcoin está intentando capturar el 45% de la demanda que no está conectadaii a las propiedades físicas del oro. Quedamos lejos de determinar si eso es posible o no, pero a los partidarios del bitcoin les encanta la comparación, recalcando que el bitcoin es incluso más escaso que el oro. Si el bitcoin puede separar el valor asociado a productos de consumo de sus usos subyacentes, entonces ciertamente podría convertirse en un depósito digital de valor.

Cripto como activo digital

Hace tres años, cuando escribimos sobre la potencialidad en el espacio de las criptomonedas, abordamos brevemente los diferentes potenciales quijotescos de algunos proyectos. Si nos adelantamos a la actualidad podemos decir de manera unánime, al menos desde una perspectiva técnica, que "no ha cambiado mucho". El espacio de las criptos sigue estando en la periferia, y aunque más gente sabe de su existencia, y hasta posiblemente tengan cierta cantidad, pocos las usan regularmente o siquiera las usas. El uso limitado de las criptos no ha hecho mella en su apreciación; los proyectos especulativos siguen teniendo gran interés de los inversionistas. Los tipos de proyectos que buscan hacer grandes cambios con un impacto en la industria todavía siguen en sus primeras etapas de desarrollo, y pocos han pasado a ser prototipos funcionales. La promesa eterna de las criptos de que un gran cambio está a la vuelta de la esquina se sigue viendo en 2021. Esta mentalidad se ve alimentada por una mayor adopción institucional —CME anunció que lanzarán futuras para una segunda criptomoneda, Ethereum. El Grayscale Bitcoin Trust (que figura como GBTC), es uno de los pocos vehículos aprobados por la SEC para invertir en criptomonedas disponibles en bolsas de valores tradicionales, tuvo una adopción explosiva en los últimos meses, y tiene planeado lanzar productos similares para otras criptomonedas populares. Es fácil entender el deseo de expansión de Grayscale; en un punto, la demanda de GBTC era tal que el fideicomiso estaba comercializando por un 45% por encima del valor de activo neto. En otras palabras, los inversionistas (minoristas o no) estaban dispuestos a pagar una prima del 45% por la exposición al bitcoin, simplemente porque GBTC era un vehículo más cómodo. El 8 de febrero se dio a conocer que Tesla convirtió $1.5 mm de su balance a bitcoin.

También hemos visto importantes posiciones abiertas por compañías de inversión: MassMutual compró $100 m y el fondo de cobertura Skybridge compró $300 m a fines del año pasado. Estos son el tipo de acciones corporativas a los que tenemos que estar atentos en adelante. A medida que más instituciones agreguen bitcoin u otras criptomonedas a su balance general, mayor será la presión puesta en la competencia para hacer lo mismo. Además de la conmoción de precio sobre estos grandes balances, la parte más sorprendente para nosotros es que las compañías hicieron sus inversiones antes de la implementación de regulaciones altamente anticipadas a las criptomonedas. Una regulación generalizada, aunque todavía no se prevé en este punto, sin duda podría perjudicar al espacio de las criptomonedas. Un área que no enfrentará retos regulatorios, aunque quizás sí retos en la percepción del público, será la de las Monedas Digitales de Bancos Centrales (CBDC). Las CBDC son un área de interés emergente ya que comparten muchas características con las criptomonedas tradiciones. Es probable que sin las criptos tradicionales probando el concepto no veríamos el interés de los bancos centrales en emitir su propia moneda digitalmente nativa.

CBDC

Una mirada rápida a las monedas digitales de bancos centrales.

1. ¿Qué es una moneda digital de banco central?

Las CBDC son monedas nativamente digitales emitidas directamente por el banco central que opera en una cadena de bloques de algún tipo. Esto permitiría el uso de transacciones de persona a persona que se vislumbran con las criptomonedas y eliminaría la necesidad de un tercero como un banco. Por ejemplo, la Reserva Federal emitiría dólares estadounidenses digitales. Los bancos centrales han estado explorando este tipo de monedas desde hace casi una década, y algunos países como China y Bahamas ya están emitiendo CBDC directamente a los ciudadanos. Los CBDC son similares a las criptomonedas en cuanto a que tanto las CBDC como las criptomonedas se supone que son como efectivo digital. No obstante, las dos opciones tienen sus respectivas limitaciones. Los precios de las criptomonedas son volátiles, lo que inhibe su valor como medio de cambio, y las CBDC, como son emitidas por un banco central, no tendrán los beneficios de privacidad que tiene el efectivo.

2. ¿Por qué los consumidores y gobiernos querrían una CBDC?

Hay unos cuantos casos de uso diferentes para que los consumidores adopten las CBDC, y ya mencionamos el atractivo de sus atributos de cambio de persona a persona y funcionamiento similar al efectivo, pero todavía no abordamos el aspecto de la inclusión financiera. Al más reciente informe "How America Banks"iii de la FDIC, se calcula que un 5.4% por ciento de las familias estadounidenses —o 7.1 millones— no tienen cuenta bancaria. Los principales motivos citados son "no tengo suficiente para cumplir los requisitos de saldo mínimo", "no confío en los bancos" y "evitar usar un banco me da más privacidad". Estos 7.1 millones de familias quedan efectivamente fuera de la economía electrónica y se ven obligadas a usar sistemas bancarios ocultos más costosos y menos eficientes. Aunque las CBDC no serían una cura infalible para los problemas de quienes no usan bancos o tienen servicios bancarios ineficientes, sí darían a los consumidores la capacidad de hacer transacciones en canales normales.

La pandemia de COVID-19 hizo evidente algunos de los problemas con la circulación de efectivo tradicional y cómo el comercio se puede reducir cuando la velocidad del efectivo aminora. Emitir CBDC podría ayudar a aliviar la escasez de efectivo que vimos en países desarrollados durante este último año pero que suelen ser comunes en países emergentes/en vías de desarrollo. Esta "nueva manera de pagar" posiblemente aumentaría la solidez del sistema financiero. Otro motivo por los que los bancos centrales podrían querer emitir CBDC es para optimizar y mejorar sus herramientas de política monetaria. Este área, aunque posiblemente sea la más interesante, por el momento es la más confusa y que más se está debatiendo.

3. ¿Cuáles son las principales inquietudes sobre emitir CBDC?

Dos riesgos, además de las cuestiones de seguridad que indicamos arriba, que queremos destacar son la posible intermediación de los bancos comerciales y que las CBDC actúen como un activo refugio y conduzcan a un abandono de los bancos comerciales tradicionales. Los bancos comerciales estadounidenses son clave en crecimiento del suministro de dinero al extender préstamos con prudencia y recaudan los depósitos necesarios para financiar esos préstamos ofreciendo a los consumidores intereses y otros servicios relacionados con transacciones. Si los bancos centrales ofrecieran CBDC que generen intereses directamente a los consumidores y estos pudieran hacer transacciones con mayor facilidad, podría reducirse la necesidad de que haya bancos comerciales desde el punto de vista del consumidor. En esas mismas líneas, si las CBDC se considerarían un activo refugio en comparación con el dinero comercial, existe la posibilidad de que los bancos comerciales vean una disminución en sus depósitos en CBDC durante momentos de estrés. Ambos riesgos podrían desestabilizar el sistema bancario actual y los bancos centrales están considerando cuidadosamente cómo mitigar estos riesgos.iv

Conclusión

Después de todo, estamos un poco decepcionados con la lentitud del desarrollo tecnológico en el espacio de cadenas de bloques y tokens utilitarios. Pero desde una perspectiva de activos digitales y CBDC no podríamos estar más impresionados. El macropanorama ha cambiado de una manera que será difícil de deshacer. Las compañías Fortune 500 están cambiando activamente dólares por bitcoin en su balance general y los bancos centrales están empezando a ver el atractivo de las monedas digitales sobre el dólar "digital" tradicional. Ver a compañías hacer este cambio de balance general es toda una declaración para los gobiernos de que el sistema actual ya no está funcionando a su favor. Preferirían asumir el riesgo y volatilidad asociados al bitcoin que gestionar la pérdida casi garantizada del poder adquisitivo inherente a tener dólares. Cerrar la brecha entre donde estamos ahora y donde algunos ven que se dirige el sistema financiero, creemos que las CBDC representarían una manera convincente de hacer transacciones en el futuro y reducir la fricción actualmente presente en el sistema. No nos parece que se adoptarán ampliamente en el futuro cercano, pero los pilotos de bancos centrales, proyectos de investigación y el interés general están aumentando rápidamente. Es demasiado pronto para saber cuáles serán las implicancias de estos proyectos en las criptomonedas o mercados financieros en general, pero simplemente avanzar en esa dirección, aunque sea lentamente, es una señal para el mundo de que los gobiernos están abiertos al progreso y al desarrollo.

iWorld Gold Council. (28 de enero de 2021). "Gold demand Trends full year and q4 2020". Consultado el 12 de marzo de 2021 en https://www.gold.org/goldhub/research/gold-demand-trends/gold-demand-trends-full-year-2020
iiTelford, T. (08 de febrero de 2021). "Tesla invests $1.5 billion in Bitcoin, will start accepting it as payment". Consultado el 12 de marzo de 2021 en https://www.washingtonpost.com/business/2021/02/08/tesla-bitcoin-musk-dogecoin/
iii"How America Banks: Household use of banking and financial ", ENCUESTA DE LA FDIC 2019. (n.d.). Consultado el 12 de marzo de 2021 en https://www.fdic.gov/analysis/household-survey/
iv"Central bank digital currencies: Foundational principles and core features". (09 de octubre de 2020). Consultado el 12 de marzo de 2021 en https://www.bis.org/publ/othp33.htm
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