5 formas creativas de ahorrar para la educación universitaria de su hijo
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Según el informe de Tendencias en precios de universidades 2013 del College Board, el costo promedio de matrículas y gastos alcanzó $30,094 en las universidades privadas y $8,893 para residentes del estado en universidades públicas para el año académico 2013-2014.

Pero no tiene que sorprenderse con costos excesivos cuando su hijo o hija reciba la tan anhelada carta de admisión si hace una planificación previa y sabe cuál será el costo de una educación universitaria cuando el estudiante comience la experiencia en la universidad.

Primero determine cuánto tiempo falta para que comience la universidad, el costo de esa educación actualmente y cuánto espera que aumente el costo entre este momento y esa fecha. Deberá calcular la cantidad de años de universidad que pagará. Una vez que tenga esa información, puede determinar cuánto ahorrar por mes. Crear un plan también dependerá de cuánto haya ahorrado hasta la actualidad, cuánto puede ahorrar mensualmente y la tasa de rentabilidad que reciba por esos ahorros. 

Tan pronto como sea posible, abra una cuenta de ahorros: una cuenta de ahorros básica o una cuenta 529, por ejemplo, dedicada a los costos universitarios futuros de su hijo. Luego comience a realizar depósitos mensuales para satisfacer sus objetivos de ahorro. También puede hacer crecer su cuenta de ahorros universitarios comprando con inteligencia, disminuyendo sus gastos y separando el dinero que ha ahorrado.

Considere estas cinco formas creativas de reducir costos y hacer crecer los fondos para la educación de su hijo:

1. Combine los servicios de Internet, cable y teléfono

Con larga distancia ilimitada, Internet de altísima velocidad y una infinita variedad de canales de películas, las comunicaciones pueden fácilmente convertirse en el mayor gasto mensual de una familia. Al unir este trío en un proveedor de servicios principal, hay una gran probabilidad de que reciba un descuento. Como bono adicional, todo estará detallado en una factura. También puede ser un buen momento para buscar el paquete de servicio de telefonía celular más económico para su familia.

2. Conviértase en un cliente preferido

Puede ser molesto tener que cargar otra tarjeta, pero convertirse en un cliente preferido en las tiendas que visita con frecuencia puede ayudarlo a ahorrar y obtener ganancias. Por ejemplo, muchas tiendas de comestibles y farmacias ofrecen artículos con descuentos a los miembros del club de la tarjeta. Algunos incluso conceden puntos por cada dolar que gaste. Luego puede canjear estos puntos por certificados de regalo o mayores descuentos.

También es conveniente prestar atención a las relaciones con tiendas de comestibles/estaciones de servicio que reducen algunos centavos del precio cada vez que llena el tanque. Unos pocos peniques pueden no parecer mucho, pero suman con el tiempo.

 

3. Considere utilizar efectivo en restaurantes

Sacar una tarjeta de crédito para pagar una comida es más fácil que llevar el monto adecuado de efectivo. Sin embargo, al pagar con tarjeta de crédito tiende a gastar de más, y a comer de más. De hecho, los reportes del consumidor han descubierto que los usuarios de tarjetas de crédito tienden a gastar un 30 por ciento más en restaurantes que los que pagan con efectivo o con tarjeta de débito.

4. Vaya menos veces a la tienda de comestibles

¿Cuántas veces ha vuelto de la tienda y se ha percatado de que olvidó algunos artículos y debió volver? Incluso si su mercado local está cerca, estos paseos innecesarios pueden encarecer los costos. Comprando los comestibles una vez por semana, no solo ahorrará gasolina sino que también tendrá menos oportunidades de comprar por impulso.

Para hacer que una sola visita semanal a la tienda de comestibles dure una semana, proponga ideas para comidas al comienzo de la semana y haga una lista de ingredientes indispensables. Antes de ir, verifique si necesita reponer algún artículo y pregunte a su familia si necesita algo. Una vez en la tienda, limítese a la lista y evite agregar más mercadería a su carrito.

5. Desenchufe electrodomésticos inactivos

Desenchufar electrodomésticos opcionales, como computadoras y televisores, cuando no están en uso puede ahorrar hasta un 10 por ciento de su factura de electricidad, según el Lawrence Berkeley National Laboratory. Numerosos electrodomésticos familiares continúan usando electricidad, también conocida como "alimentación phantom o fantasma", incluso después de apagados. Más que mantener todos los dispositivos enchufados en enchufes, transfiéralos a regletas de alimentación. Cuando no use estos artículos, simplemente toque un solo interruptor.

Las estrategias generales de eficiencia energética también pueden ayudar a reducir las facturas de servicios públicos cada mes.

Encontrar nuevas formas de reducir los gastos y ahorrar la diferencia cada mes puede ayudar a facilitar el ahorro para la universidad. Con algo de disciplina, se sorprenderá de cuán rápido pueden crecer sus ahorros.

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