Préstamos sobre el valor agregado de la vivienda y líneas de crédito: ¿qué es lo mejor para usted?
Su vivienda es ese lugar donde su familia vive momentos memorables. Pero el valor agregado sobre su hogar también puede ayudarlo a prepararse para el futuro.
A medida que crece su familia, posiblemente un día piense en renovar su vivienda, se pregunte cómo pagará la educación de sus hijos o decida si es o no una buena idea comprar una vivienda de vacaciones. En cualquiera de los escenarios, la valor agregado de la vivienda puede brindarle el respaldo financiero que necesitará para lograr dichas metas.
El valor agregado de la vivienda se determina por el valor de su vivienda, que luego se pondera de acuerdo al monto que debe de su hipoteca. Cuanto menos adeude, mayor será el valor agregado que tenga sobre su hogar. Si ha generado el valor agregado suficiente, es posible que sea elegible para un préstamo sobre el valor agregado de la vivienda o una línea de crédito sobre el valor agregado de la vivienda (HELOC), que en ambos casos pueden utilizarse para financiar la vivienda y las necesidades familiares.
Así es como funciona: digamos que su vivienda está valuada en $200,000 y usted adeuda $120,000 en su hipoteca. Si su prestamista establece el índice máximo de préstamo a valor en un 80 por ciento, usted puede pedir un préstamo por hasta el 80 por ciento del valor de su vivienda ($160,000), menos lo que adeuda en su hipoteca ($120,000). Eso resultaría en $40,000 disponibles en valor agregado de la vivienda.
Préstamo sobre el valor agregado de su vivienda versus línea de crédito
La mayoría de los préstamos sobre el valor agregado de la vivienda se estructuran de modo tal que usted recibe un pago único de dinero y lo va pagando en cuotas mensuales fijas durante un período fijo de tiempo, normalmente de 10 a 15 años. El préstamo sobre el valor agregado de la vivienda más común tiene una tasa de interés fija que se congela cuando asegura el préstamo.
A diferencia del préstamo sobre el valor agregado de la vivienda, una HELOC funciona de modo similar a una tarjeta de crédito, con un pago mínimo por mes (o más si quiere saldar el capital principal de la deuda) y un gasto de intereses sobre el monto prestado, no sobre el monto total de la línea de crédito. Use la calculadora de pago del valor agregado de la vivienda para calcular el monto de su pago mensual.
Cuando decida si solicitar un préstamo sobre el valor agregado de la vivienda o una HELOC, considere sus objetivos, la programación de pago, sus hábitos de gastos y la tolerancia de riesgo. Si tiene una meta de única vez en mente, como un proyecto específico de mejoras en el hogar, un préstamo sobre el valor agregado de la vivienda puede ser la mejor opción. Para financiar objetivos a largo plazo o resguardarse ante emergencias inesperadas, lo mejor es pensar en una HELOC que le brinde términos flexibles para el pago y le permita pedir prestado únicamente el monto que necesite, cuando lo necesite.
Por supuesto, ambos tipos de préstamos conllevan cierto riesgo. Asegúrese de analizar minuciosamente su presupuesto mensual antes de comprometerse con un gasto adicional como este, dado que los pagos adeudados o demorados pueden someter a su vivienda al riesgo de una ejecución hipotecaria.
Para obtener más información, hable con un asesor financiero acerca de cómo usar un valor agregado de la vivienda para satisfacer el próximo objetivo financiero de la familia.