Cómo detectar y evitar el fraude en la era de la IA

Los avances dinámicos de la tecnología han facilitado a los estafadores obtener información sobre personas y organizaciones, y engañarlas.

La inteligencia artificial o IA es un término abarcativo para la tecnología e instrumentos que están optimizando y automatizando muchas tareas comerciales y personales. Si bien los expertos debaten sobre cuánta “inteligencia” tienen estos instrumentos, no puede negarse su efecto. Tanto empresas como personas están usando este tipo de instrumentos.

Al igual que cualquier tecnología, la IA puede utilizarse con fines maliciosos. Las estafas y los intentos de fraude financiero más comunes, como las estafas de impostores y comprometer al correo electrónico empresarial, pueden tornarse mucho más convincentes y fáciles de implementar con instrumentos de IA.

Si bien las instituciones financieras y las empresas están advertidas de estas amenazas, las familias también deben protegerse. “Durante años, los bancos han desarrollado maneras de autenticar a un cliente, como preguntarle datos que solo él sabría antes de prestarle un servicio”, afirma Sue Ross, jefa de Prevención de Delitos Financieros en Regions Bank. “Con el surgimiento del fraude asistido por IA, las personas deberán tomar pasos adicionales para autenticar a su banco o a cualquier entidad con la que hagan operaciones comerciales”.

La educación sigue siendo la mejor defensa contra el fraude, ya sea para proteger sus propios activos e identidad o los de su compañía.

¿Cómo puede posibilitar el fraude la IA?

La mayoría de los tipos de fraude dependen de ganar la confianza de una persona. Mediante muchas tácticas de manipulación que convencen a las personas de suministrar información personal o financiera (es decir, ingeniería social), los estafadores pueden convencer a las personas de que se están comunicando con alguien que conocen o con alguien que trabaja para una organización legítima.

La IA tiene el potencial de incrementar la efectividad de estas estafas y de que sean más difíciles de detectar. “Vemos a estafadores usando grandes modelos lingüísticos para elaborar comunicaciones escritas y orales que parecen mucha más auténticas que las que se veían hace unos pocos años”, asegura Ross. “Antes, solíamos aconsejar a las personas que detecten correos electrónicos de phishing por sus errores de ortografía y redacción extraña, pero ahora los estafadores pueden sonar igual de auténticos que un profesional legítimo o un amigo”.

Los instrumentos de IA también pueden ayudar a los estafadores a manipular videos o fotos para crear contenido “ultrafalso”, que parece ser real.

La IA generativa también ha dado origen a avances en síntesis del habla o “clonación de voz”. Con una grabación de voz de unos pocos segundos, los algoritmos de texto a voz pueden elaborar una reproducción creíble de la voz real de una persona. Estos instrumentos podrían crear mensajes que parecen ser de un jefe, un asesor financiero o un familiar para solicitar dinero o información confidencial.

Ross indica que los estafadores pueden utilizar instrumentos de IA para recopilar información sobre una persona u organización en segundos, que pueden usar para que las comunicaciones de estafas parezcan más convincentes. También facilitan mucho la creación de sitios web falsos o la generación de correos electrónicos con marcas o logotipos de instituciones conocidas.

“La IA hace que los timadores sean más peligrosos”, indica Ross. “Ya no necesitan ser expertos en el diseño de sitios web o aplicaciones falsas, ni necesitan recopilar mucha información personal para desarrollar identidades sintéticas. Los instrumentos generativos pueden facilitar mucho el trabajo pesado”.

Cómo advertir los fraudes asistidos por IA

En la era de la IA, el consejo de “confiar, pero verificar” sigue vigente. Sin embargo, es necesario tomarse el tiempo necesario y cuestionar a las comunicaciones más que antes, especialmente las relacionadas con información confidencial.

“Los defraudadores cuentan con instrumentos que crean alertas de seguridad y mensajes de difusión falsos. Los consumidores y empleados deben adaptarse y tomar medidas adicionales para verificar que no trate de un estafador que ha recopilado información suficiente, y que está usando instrumentos de una calidad suficiente para parecerse a una persona que conocen y en la que confían”, señala Ross.

Otras maneras de defenderse incluyen:

  • Tener cuidado acerca de qué información personal compartir en línea. “Los instrumentos de IA pueden ayudar a los estafadores a recopilar más información, más rápido que nunca antes”, declara Ross. “Es aún más fácil para ellos hacerse pasar por usted o por alguien que sabe mucho de usted”.
  • Almacenar la información de contacto de su banco y de otras organizaciones que pueden acceder a su información financiera o personal, y actualizarla periódicamente. Esta precaución puede ayudarle a detectar alertas de estafas u otros tipos de interacciones en las que usted podría estar hablando con un estafador.
  • Asociarse con instituciones financieras y empresas con controles de seguridad sólidos. La prevención de fraudes es cada vez más una operación doble. Cuando sea posible, trabaje con instituciones que tengan controles antifraude y mecanismos de protección de la identidad sólidos. Tómese el tiempo de aprender cómo estas organizaciones se comunicarán con usted y a través de qué canales.

Cada persona que utiliza la tecnología digital debería recordar que el fraude es una amenaza universal. “El mayor riesgo continúa siendo pensar que no le puede pasar a usted”, asevera Ross. “Todos son posibles víctimas. La IA simplemente incrementa la posibilidad de que, al actuar sin precaución y de manera impulsiva, creeremos un mensaje falso o que un sitio web es seguro”.


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