Cambios en los ahorros para la jubilación

Cómo las nuevas normas del IRS sobre las aportaciones de recuperación afectan a las personas con altos ingresos y a los empresarios

En un contexto de jubilación en el que los costos y la inflación siguen siendo elevados, las trayectorias profesionales suelen prolongarse más que en décadas anteriores. Las aportaciones de recuperación constituyen una oportunidad atractiva para quienes desean reforzar sus ahorros en las últimas etapas de su trayectoria profesional. Diseñadas para personas activas de 50 años o más, las aportaciones de recuperación permiten hacer aportaciones más elevadas a cuentas de jubilación con ventajas fiscales, como los planes 401(k) y las cuentas de jubilación individual (IRA).

Aportaciones de recuperación: una historia

“Introducidas por primera vez como parte de la Ley de Reconciliación para el Crecimiento Económico y la Reducción de Impuestos de 2001, estas disposiciones ofrecen a las personas mayores de 50 una oportunidad ampliada para reforzar su seguridad financiera a largo plazo”, señala John Chrispens IV, CFP®, CEPA®.

El límite máximo de aportaciones de recuperación para las cuentas 401(k) es actualmente de $8,000 al año, lo que ofrece a los ahorradores la oportunidad de aportar hasta $32,500 en 2026. En el caso de las cuentas IRA, el límite máximo de aportación de recuperación es de $1,100, lo que permite a los ahorradores aportar hasta $8,600 en 2026.

El 1 de enero de 2025 entraron en vigor nuevas modificaciones, al entrar en vigor las disposiciones sobre las aportaciones de recuperación “Super” incluidas en la Ley SECURE 2.0 de 2022. Esto aumentó el límite de aportación para los trabajadores de entre 60 y 63 años a $11,250. Con esta revisión en vigor, las personas de 64 años o más vuelven al umbral máximo estándar de aportaciones de recuperación.

“La buena noticia para quienes cumplen 50 y 60 en un año determinado es que no tienen que esperar hasta su cumpleaños para poder optar a estas aportaciones ampliadas”, afirma Chrispens. “Incluso si su cumpleaños es el 31 de diciembre, puede realizar aportaciones de recuperación ese año, por lo que es importante planificarlo de forma adecuada”.

Aportaciones de recuperación: ¿Qué novedades hay en 2026?

A partir del 1 de enero de 2026, entró en vigor la norma, anteriormente aplazada, relativa a las aportaciones de recuperación para personas con altos ingresos, que exige que estas aportaciones adicionales se realicen a cuentas Roth con base después de impuestos. Actualmente, el IRS define a las personas con altos ingresos como aquellas que percibieron $150,000 o más en el ejercicio fiscal anterior, un umbral basado en los ingresos sujetos al Seguro Social (FICA).

“Esta norma elimina de hecho la ventaja fiscal de las aportaciones de recuperación, ya que deben realizarse con fondos después de impuestos”, afirma Chrispens. “Sin embargo, dado que se realizan como aportaciones Roth, las ganancias derivadas de estas aportaciones están exentas de impuestos en el momento de su distribución, siempre y cuando el participante tenga una edad de 59 ½ y los fondos hayan permanecido en la cuenta Roth durante al menos cinco años”.

Hay quien se pregunta si sería conveniente realizar primero las aportaciones al plan Roth para aprovechar antes el crecimiento libre de impuestos. Muchos profesionales fiscales aconsejan llenar primero esa parte libre de impuestos para asegurarse de no ‘sobrecargar’ la cuenta Roth, lo que le haría perder la ventaja fiscal de las aportaciones máximas permitidas fuera de su plan Roth 401(k). Pero, como siempre, es importante consultar con su equipo de asesores y diseñar un plan que se adapte a sus objetivos y situación financiera particulares.

Aportaciones de recuperación: repercusiones para los empresarios

Las empresas que patrocinan planes 401(k), 403(b) o planes gubernamentales 457(b) están obligadas a ofrecer una opción Roth a sus empleados. Los propietarios de empresas tienen hasta el 31 de diciembre de 2026 para modificar los planes de la empresa a fin de cumplir con la nueva normativa. El IRS ha establecido un período de transición administrativa de dos años para el cumplimiento, pero los empleadores deben esforzarse por cumplirla lo antes posible si aún no han modificado sus planes.

“Si el plan de una empresa no ofrece actualmente una opción Roth, los empleados con ingresos elevados de 50 años o más no podrán realizar aportaciones de recuperación a partir de 2026”, señala Tanya Noletto, asesora de relaciones de Servicios Institucionales de Regions. “Este año será un año de transición para muchos empleadores, y esperamos que surjan algunos contratiempos a medida que las empresas apliquen estas nuevas normas en la nómina. Es importante que hable con su asesor de relaciones mientras se adapta a estos cambios”.

Noletto señala que los empresarios y directivos tal vez deseen considerar la posibilidad de ofrecer sesiones informativas a los empleados sobre estos cambios, para que no se vean sorprendidos cuando sus nóminas cambien a finales de este año, con el paso de las aportaciones antes de impuestos a las aportaciones Roth.

Las aportaciones de recuperación ofrecen numerosas ventajas, a pesar de la pérdida del régimen fiscal preferencial. Además de permitir al empleado seguir acumulando patrimonio en un instrumento libre de impuestos, el plan Roth 401(k) también puede transmitirse a los beneficiarios en el futuro, donde podrá seguir creciendo libre de impuestos.


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