Cómo saldar sus deudas: 6 pasos para alcanzar el éxito

Siga estos pasos sencillos que pueden ayudarlo a saldar sus deudas.

1. Deje de solicitar préstamos y de gastar

No puede pedir un préstamo para saldar sus deudas. Tan pronto deje de gastar más de lo que gana, ya estará un paso más cerca de reducir su deuda.

2. Determine cuánto debe

Enumere todos los acreedores con los que lleva un balance y determine qué monto debe en cada cuenta, el pago mensual mínimo, la tasa de interés y otros gastos. Luego calcule el total de su deuda. Tener un panorama general de su deuda le permitirá aclarar cuánto adeuda en total y comenzar a pensar en las formas de disminuir la carga de la deuda. Por ejemplo, si realiza pagos mensuales en múltiples tarjetas de crédito con un interés alto, debería evaluar la posibilidad de consolidar dicha deuda en un único préstamo con una tasa de interés más baja. Esta estrategia puede reducir el monto total de interés que acumula por mes y, de esa forma, permitirle destinar de forma eficaz más dinero para el pago del saldo principal.

3. Elabore un presupuesto viable

Empiece por hacer una lista de todas las facturas que paga cada mes, incluyendo el alquiler o la hipoteca, los servicios públicos y cualquier otro gasto fijo que rara vez cambie de un mes a otro. A continuación, enumere otras necesidades que sí varían en función de sus hábitos de gasto, como las compras, la gasolina y las facturas del teléfono móvil. Cuando elabore su presupuesto, busque formas de reducir estos gastos, como comprar productos no perecederos al por mayor o compartir el auto para ir al trabajo. A continuación, haga una lista de los artículos innecesarios que compra habitualmente, como el café de la mañana en una cafetería gourmet o la revista semanal. Reducir sus gastos diarios, aunque sea en pequeñas cantidades, puede suponer un ahorro considerable. Por ejemplo, recortar solo $4 de sus gastos diarios al prescindir del café gourmet supone un ahorro de más de $1,400 al cabo de un año. Esa pequeña cantidad, combinada con otros esfuerzos, puede ser de gran ayuda para saldar sus deudas.

4. Formule un plan de pagos

Una vez que haya diseñado un presupuesto mensual claro, determine qué parte de sus ingresos restantes puede destinar al pago de su deuda cada mes. Luego, comprométase a efectuar dichos pagos, incluso si eso puede implicar perderse un concierto de verano o una oferta de liquidación. Utilice nuestra calculadora de deuda en línea para determinar cuánto tiempo le llevará cancelar su deuda de acuerdo a sus pagos mensuales previstos. Si puede pagar más del mínimo requerido por mes, hágalo. Esto puede ayudarlo en gran medida a reducir el monto de interés que paga durante un período.

5. Comuníquese con sus acreedores

Si cree que no podrá realizar un pago, contáctese con sus prestamistas y acreedores, y solicíteles realizar un acuerdo de pagos alternativo. No espere a retrasarse con los pagos para contactarlos y comunicarles que está teniendo problemas financieros. Los prestamistas y acreedores generalmente trabajan con prestatarios, por lo que puede tener más opciones disponibles si se comunica con ellos más temprano que tarde.

6. Mantenga un control estricto de sus préstamos

Sus préstamos de auto y vivienda son préstamos garantizados, lo que significa que la deuda se asegura con un bien particular que puede embargarse en caso de incumplimiento. Si deja de realizar los pagos de dichos préstamos por cualquier motivo, los prestamistas pueden estar autorizados a embargar su auto o ejecutar la hipoteca de su vivienda.

Si no puede efectuar los pagos de su auto y teme entrar en el incumplimiento de pago, puede ser una mejor idea consultar al acreedor del préstamo de su auto acerca de otras opciones, como que el acreedor venda el auto, ya que el embargo puede manchar su reporte de crédito.

Ni bien crea que pueda retrasarse con los pagos de su vivienda, contáctese con su prestamista hipotecario de inmediato. Los prestamistas hipotecarios a veces trabajan con los propietarios de viviendas de buena fe, quizás al reducir los pagos por un período de tiempo establecido o incluso al suspenderlos de forma temporaria.