Cómo afrontar la muerte de un familiar

Perder a un ser querido es abrumador: en lo emocional, lo logístico y lo financiero. En los días y semanas posteriores, usted no solo está procesando el duelo, sino también tratando de manejar una serie de decisiones y notificaciones que pueden resultar desconocidas o urgentes.

Cuando se trata de resolver asuntos financieros después del fallecimiento de una persona, es importante recordar que cada familia tiene una situación distinta y que las leyes específicas de cada estado determinan qué ocurre con las cuentas bancarias, los beneficios, las deudas y los asuntos sucesorios.

La orientación de este artículo tiene como objetivo brindar información general y útil, pero puede no reflejar las reglas específicas de su lugar de residencia ni los detalles particulares de la situación de su familia. Para recibir asesoramiento adaptado a su caso, considere consultar a un abogado, consejero de impuestos u otro profesional calificado.

Cuando esté en condiciones para dar los siguientes pasos, tener una comprensión clara de lo que suele ocurrir (y de lo que puede esperar) puede hacer que un momento difícil sea un poco más manejable.

Proceso paso a paso para administrar las finanzas después de un fallecimiento

1. Obtenga copias del certificado de defunción del miembro de la familia

Uno de los documentos más importantes que necesitará como pariente o administrador es el certificado de defunción. Para evitar demoras en los procedimientos, solicite 20 o más copias certificadas a la empresa encargada del funeral o, más adelante, en la oficina de registro de la ciudad. Para solucionar los asuntos financieros del fallecido, necesitará presentar una copia en las siguientes organizaciones:

  • Instituciones financieras
  • Agencias gubernamentales
  • Acreedores
  • Compañías aseguradoras

Si la sucesión pasa por el tribunal testamentario, el albacea también necesitará las cartas testamentarias, que acreditan su autoridad legal para manejar los asuntos del patrimonio.

2. Reúna otros documentos relacionados con el fallecimiento de su familiar

Además del certificado de defunción, puede necesitar otros documentos para administrar el patrimonio de su ser querido, así que consulte con su banco antes de reunirse con un representante bancario. Estos documentos pueden incluir:

  • El testamento
  • Pólizas de seguro de vida y otros beneficios por muerte
  • La escritura de la parcela del cementerio y los arreglos funerarios prepagados
  • Títulos de los automóviles y escritura de las propiedades
  • Estados de cuenta de cuentas corrientes, de ahorro e inversiones
  • Resúmenes de tarjetas de crédito
  • Documentos de préstamos e hipotecas

3. Arme un equipo de asesores

Especialmente en sucesiones complejas, puede ser útil contar con la ayuda de los asesores del fallecido (y con los suyos, si es necesario) para asegurarse de que cada detalle esté cubierto. Este equipo podría incluir:

  • Abogado especialista en sucesiones: para asesorar en temas sucesorios
  • Contador o asesor fiscal: para determinar si se debe presentar una declaración de ingresos o de impuesto a las rentas
  • Agentes de seguros: para simplificar los procesos de reclamaciones

Recuerde que estos profesionales deberán ser remunerados y, según las circunstancias, usted o la sucesión deberán cubrir esos costos. Las funerarias también pueden ayudar con este tipo de cuestiones prácticas y ser un buen recurso.

4. Notifique a instituciones financieras y a agencias gubernamentales

Además de los asesores, notifique a una cantidad de organizaciones, entre ellas:

  • Administración del Seguro Social (y otros beneficios gubernamentales): Detenga los pagos si corresponde y consulte sobre los beneficios mensuales para sobrevivientes, así como sobre el beneficio por fallecimiento único de $255. El Seguro Social no paga beneficios correspondientes al mes del fallecimiento, y cualquier pago emitido después de ese mes debe devolverse. No devolver un pago indebido puede generar un ​​​​​​​sobrepago​​​​​​​ que la Administración del Seguro Social podría recuperar del patrimonio o de los familiares sobrevivientes.
  • Detenga pagos, de ser necesario, y consulte con respecto a los beneficios mensuales de los sobrevivientes y el beneficio por única vez de $255. En caso de no detener el depósito automático de los cheques del Seguro Social puede ocasionar responsabilidades por las sumas abonadas, más multas e intereses.
  • Empleador del fallecido: Si la persona fallecida aún trabajaba, comuníquese con su empleador para consultar sobre salarios pendientes y/o bonificaciones, vacaciones acumuladas no utilizadas, beneficios de seguro de vida y fondos del 401(k). Es posible que deban pagarse impuestos sobre los ingresos correspondientes a la parte del año en que trabajó.
  • Acreedores, emisores de tarjetas de crédito y agencias de crédito: Llame al número de servicio al cliente que figura en cada tarjeta o estado de cuenta para recibir instrucciones sobre cómo cerrar las cuentas o, si se trataba de cuentas conjuntas, ponerlas únicamente a su nombre. Asegúrese de comprender las posibles consecuencias de hacerlo. Comuníquese con las tres agencias de crédito de inmediato para prevenir el fraude.

5. Pague las facturas finales y los impuestos del fallecido

  • El administrador puede abrir una cuenta de cheques en nombre de los bienes sucesorios con el fin de saldar deudas después de la muerte y pagar los gastos funerarios. Con ese fin, necesitará un número de identificación tributaria emitido por IRS para la sucesión.
  • Determine si debe presentarse una declaración de impuestos del Formulario 1041 para la sucesión. Esto no es lo mismo que el impuesto federal sobre donaciones o sucesiones, que solo se aplica a patrimonios valuados en más de $15 millones por individuo. Aunque los bienes dejados a un cónyuge ciudadano estadounidense generalmente califican para la deducción marital ilimitada a nivel federal, el cónyuge sobreviviente puede optar por presentar una declaración federal del impuesto sucesorio para preservar la exención no utilizada del cónyuge fallecido mediante la regla de "portabilidad". Dado que las leyes estatales sobre impuestos sucesorios y de herencia varían (y la mayoría de los estados no ofrecen portabilidad) es importante consultar a un profesional de impuestos para determinar qué opción es la más adecuada para su familia.

Lidiar con la pérdida de un familiar es emocionalmente agotador, pero entender los pasos siguientes que necesita tomar puede ayudar a aliviar el estrés y brindarle la tranquilidad que su familia necesita durante este momento tan difícil.

Después de la muerte de un familiar, es fundamental saber qué debe gestionarse a continuación desde el punto de vista financiero. Aquí tiene una lista de control rápida que puede ayudarle:

Lista de control financiero después de un fallecimiento

Recuerde:

  • Solicite múltiples copias del certificado de defunción.
  • Busque asesoramiento con respecto a la necesidad de iniciar un proceso sucesorio.
  • Reúna todos los documentos oficiales, incluido el certificado de defunción y los documentos emitidos por el tribunal (por ejemplo, cartas testamentarias o cartas de administración), el testamento, los títulos de automóviles y propiedades, las escrituras de lotes de cementerio y los registros financieros.
  • Contacte a la Administración del Seguro Social, Asuntos de Veteranos (si corresponde) y cualquier otra agencia gubernamental pertinente para detener pagos y consultar sobre beneficios para sobrevivientes.
  • Si el fallecido trabajaba o recibía beneficios jubilatorios, comuníquese con su empleador para consultar sobre salarios pendientes y beneficios.
  • Cancele o transfera cuentas, incluidas cuentas bancarias, tarjetas de crédito y servicios públicos.
  • Contacte a los prestamistas de préstamos o hipotecas para revisar condiciones y próximos pasos.
  • Notifique al banco y a cualquier acreedor.
  • Coloque una alerta de fallecimiento en las principales agencias de crédito (Equifax, Experian, TransUnion).
  • Busque asesoramiento antes de tomar decisiones importantes, si es necesario.
  • Pague todas las facturas finales y los impuestos.
  • Envíe los formularios de las reclamaciones de seguros.

Guía para gestionar cuentas

Finalmente, mientras gestiona cuentas y otros asuntos financieros después de una pérdida, utilice esta guía como información general sobre los tipos de cuentas y lo que ocurre con ellas cuando el titular fallece.

Tipos de cuentas y qué ocurre después del fallecimiento

Las reglas que rigen las cuentas financieras tras el fallecimiento de una persona varían significativamente según el estado y la institución. Esta tabla ofrece solo orientación general y no debe considerarse asesoramiento legal. Consulte a un abogado o profesional financiero familiarizado con las leyes de su estado para recibir orientación específica.

 

Cuenta impacto
Cuentas conjuntas con derecho de supervivencia (WROS) Generalmente pasan a los titulares sobrevivientes con la documentación adecuada que acredite el derecho de supervivencia
Cuentas pagaderas al fallecimiento (POD) / transferibles al fallecimiento (TOD) Los fondos suelen entregarse a los beneficiarios designados, a menos que exista un cotitular sobreviviente (WROS)
Cuentas individuales El acceso puede estar limitado hasta que se presenten los documentos requeridos; sin embargo, muchos estados permiten el pago mediante una declaración jurada de pequeña sucesión en lugar de un proceso sucesorio completo.
Tarjetas de crédito Los usuarios autorizados generalmente no son responsables de la deuda; los cotitulares comparten la responsabilidad.
Cuentas de jubilación/IRA Los fondos suelen entregarse a los beneficiarios designados al presentar la documentación requerida. La distribución puede tener implicaciones fiscales. Consulte a un profesional de impuestos.
Préstamos e hipotecas Comuníquese con los prestamistas para comprender las opciones y obligaciones.

 

Todos los firmantes autorizados y los poderes notariales, ya sean generales, duraderos o limitados, terminan inmediatamente al fallecer el titular.

Recursos útiles

Preguntas frecuentes

Las cuentas conjuntas con derecho de supervivencia (WROS) generalmente pasan a los titulares sobrevivientes. Las cuentas POD/TOD se entregan a los beneficiarios designados. Las cuentas individuales pueden requerir un proceso sucesorio, a menos que la sucesión califique para una declaración jurada de pequeña sucesión u otro procedimiento simplificado aprobado por el estado.

Los cotitulares y, si no hay titulares sobrevivientes, los beneficiarios designados o los albaceas/administradores designados por el tribunal con la documentación correspondiente. Nota: Los beneficiarios designados pueden recibir los fondos de la cuenta, pero no pueden acceder a la cuenta, obtener información como estados de cuenta ni ser añadidos como titulares.

Generalmente se requiere un certificado de defunción, una identificación válida y, según el tipo de cuenta y las leyes del estado, documentos emitidos por el tribunal o una declaración jurada de pequeña sucesión. Muchos estados permiten que las instituciones financieras liberen fondos mediante esta declaración sin intervención judicial, siempre que la sucesión cumpla con los requisitos y límites establecidos por ese estado.

Las cuentas conjuntas o POD pueden resolverse en días o semanas; el proceso sucesorio puede tardar meses o más.

Cuando alguien fallece sin testamento ni beneficiarios, los bienes que no se transfieren automáticamente por título o designación de beneficiario generalmente se distribuyen según las leyes del estado. En muchos casos, un tribunal puede nombrar a un administrador para manejar la sucesión, aunque la intervención judicial no siempre es necesaria. Algunos estados permiten procedimientos simplificados, como una sucesión informal o procesos para pequeñas sucesiones, que permiten a los herederos reclamar ciertos bienes sin un proceso judicial formal si se cumplen criterios específicos.

Un cónyuge solo puede usar una tarjeta de débito si es cotitular de la cuenta y la tarjeta está emitida a su nombre. Un cónyuge no debe usar la tarjeta de débito del titular fallecido.

Comuníquese con el servicio al cliente o visite una sucursal con el certificado de defunción.

Las cartas testamentarias se otorgan a una persona que ha sido nombrada albacea en el testamento del fallecido. Las cartas de administración se emiten a un administrador designado por el tribunal sucesorio cuando el fallecido murió intestado, es decir, sin un testamento válido.