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4 lecciones sobre la innovación por parte de Mozart

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Wolfgang Amadeus Mozart atravesó dificultades financieras y una ajetreada vida personal, además de haber sido el creador de un extraordinario aporte. ¿Le suena familiar?

Mozart escribió su primera ópera cuando tenía 12 años. Fue, según Haydn, “el compositor más genial que conozco, ya sea personalmente o por su reputación”. Sin embargo, Mozart siempre luchó para crear, innovar y pagar sus cuentas a tiempo.

En la actualidad, los empresarios pueden aprender mucho de Mozart, quien continuó creando a pesar de su tormentosa vida personal y las destructivas presiones financieras.

Estas son cuatro lecciones sobre innovación para aprender de Mozart:

1. No tema renunciar
Hasta 1781, el arzobispo Colloredo fue el mecenas principal de Mozart. Sin embargo, Mozart se enfurecía debido a esto. Colloredo no permitía que Mozart ganara dinero en presentaciones privadas o se codeara con personas influyentes. La lógica de Colloredo era sencilla. Cuanto menos dinero ganara Mozart o menos gente conociera, más podría dedicarse a su producción para la corte de Salzburgo. Mozart deseaba renunciar, pero rechazaba la idea porque su padre también trabajaba para la corte y no era su intención cortar relaciones.

Todo alcanzó su peor momento cuando Colloredo no le permitió hacer presentaciones en la hacienda de la Condesa Thun. Para colmo de males, Colloredo obligó a Mozart a cenar con los sirvientes. Mozart se enfadó y se arriesgó a renunciar a través de una carta. En el primer momento, fue rechazado, pero cuando trató de hacerlo en persona, la secretaria de Colloredo le pidió que se retire y lo despidió.

La salida de Mozart de la corte de Salzburgo constituyó "un paso revolucionario y positivo para su vida", de acuerdo con el autor de la biografía de Mozart, Maynard Solomon. Agrega: "Finalmente, Mozart aprendió a decir no a la dominación patriarcal, a la injusticia jerárquica, a la explotación y al sometimiento. Tal vez, además, sintió y ya no pudo soportar poner en riesgo su creatividad".

Después de la renuncia de Mozart, su producción creativa aumentó, pero se vio obligado a luchar y a sobrellevar dificultades financieras.
Lección para innovadores: Este lección no es: “¡Deje su trabajo!” Pero la lección es que deje su actual situación si puede trasladarse a un espacio mejor, a nivel creativo y emocional, si no financiero. Si no va a ser más creativo o productivo, entonces dejar su trabajo puede no ser la mejor decisión.

2. Siempre actualice su trabajo
En Austria en el siglo XVIII, un compositor tenía que trabajar duro para conseguir un espacio en el teatro. Había mucha competencia y escasa disponibilidad. Mozart decidió organizar conciertos solistas de piano en lugares no convencionales, como restaurantes y edificios de apartamentos. Generalmente, tocaba sus propios conciertos de piano para “mostrar la amplia variedad de posibilidades de su teclado”, u organizaba pequeñas orquestas. En muchas formas, Mozart fue un precursor de las bandas actuales que tocan en diversos lugares.

La música que compuso durante este período (1782-1786) era elegante y simple, y trató de agradar no solo a la aristocracia, sino a todas las clases. “Estos conciertos, que Mozart escribió para su padre con su característica fanfarronería, son un feliz intermedio entre lo demasiado fácil y lo demasiado difícil; son brillantes y agradables”. Su audiencia volvía pidiendo más, y Mozart seguía escribiendo y tocando para satisfacer a sus consumidores.

Solomon nos dice: “Es rato que alguien haya presentado más de un concierto por temporada”. La productividad y las frescas ideas musicales de Mozart le permitieron escribir y hacer más presentaciones que sus contemporáneos.

Lección para innovadores: Actualice sus ideas constantemente. Mozart sabía que no obtendría ganancias si presentaba la misma pieza una y otra vez. Creaba nuevas ideas e incrementaba su productividad.

3. Viaje a menudo y a diferentes lugares
Mozart recorrió Europa cuando era niño, presentándose ante numerosas cortes y dignatarios. Sus constantes viajes lo expusieron a muchos y diferentes estilos de música; especialmente italiana y alemana. Daniel J. Boorstein destaca que “Ningún otro compositor tuvo éxito al combinar la homofonía italiana con la polifonía alemana para crear la música europea”. Sus contemporáneos, como Bach y Haydn, nunca viajaron tanto, Bach ni siquiera estuvo en Italia, y no estuvieron expuestos a tantos estilos musicales.

Lección para innovadores: Viaje mucho (tanto como sus finanzas lo permitan) y esté abierto a nuevas experiencias. Si va a otros lugares, puede aprender cosas nuevas que puede integrar a lo que ya sabe y crear algo totalmente diferente.

4. No tema ocultarse
Mozart descubrió que el aislamiento era el mejor alimento para su creatividad. Escribió: "Cuando soy totalmente yo, cuando estoy completamente solo, o durante la noche cuando no puedo dormir, en esas ocasiones mis ideas fluyen mejor y con más abundancia. Cuándo y cómo surgen esas ideas no lo sé, y tampoco puedo forzarlas".

Lección para innovadores: Tenga tiempo para usted mismo. Mozart pasaba mucho tiempo viajando y a la vista del público, pero sabía que su mejor obra surgía en los momentos en que se aislaba. No necesita ser el centro de atención para lograr su mejor trabajo.

 

Artículo proporcionado por Inc.com   © 2013 Mansueto Ventures LLC

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