5 formas en que los directores ejecutivos deben liderar después de una fusión o venta

5 formas en que los directores ejecutivos deben liderar después de una fusión o venta
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El arduo trabajo de mantener su compañía en funcionamiento comienza el día después de que cierra una transacción.

Muchos directores ejecutivos creen que una verdadera prueba de su liderazgo ocurre cuando su compañía se vende, o cuando adquiere otra compañía. Una prueba aun más importante: cómo dirigir la nueva compañía.

Ahora mismo, miles de directores ejecutivos de compañías del mercado intermediario privado participan en una transacción M&A o que pronto realizarán una. Muchos siguen un enfoque meticuloso para la planificación de adquisiciones. Leen libros y artículos, y asisten a conferencias y seminarios que presentan las mejores prácticas para vender, comprar o adquirir complementos para sus negocios. Intentan aprender todo lo que pueden sobre M&A por sí mismos.  

Todo ese trabajo preparatorio es un buen comienzo. Aquí presentamos los siguientes cinco pasos a tener en cuenta para asegurarse el éxito después de cerrar:

1. Reestablecer la visión y los valores de la compañía.

La visión y los valores conducen al éxito. Cada empleado debe comprender e invertir en su visión, o probablemente no lo respaldarán o promoverán. Después de cerrar una transacción, el cambio cultural puede ser tan importante que quizás se necesite una visión renovada. Cuando los empleados comprenden su nueva visión y valores, es más probable que los adopten. Esto les da a los empleados un sentido de propiedad y compromiso y, además, eso conlleva tanto a su éxito como al éxito de su compañía.

2. Compartir información y conocimiento.

Luego de hacer negocio, las personas se preguntan qué significa para ellos. ¿Cambiará su trabajo? O aun peor, ¿podrían perder su trabajo? En una época cuando la integración y crecimiento son fundamentales, compartir información y conocimiento puede ser difícil. Los colegas pierden la confianza entre sí. En el caso de una transacción complementaria, los nuevos empleados no tienen lazos con la nueva compañía. Casi ni hay confianza. Los ejecutivos nivel C deben reforzar y compartir información de manera libre y abierta con estos nuevos empleados, para asegurarse los empleados con respecto al estado de su trabajo. Hacer esto mejorará la satisfacción del trabajo y la productividad del empleado. Esto se traducirá en el éxito posterior a la transacción para la firma.

3. Ser un buen comunicador.

Luego de hacer negocio, las cosas pueden ser agitadas y ajetreadas con rapidez. A veces, debido a más cargas de trabajo, el director ejecutivo y equipo ejecutivo se quedan en sus oficinas y muy raramente salen a hablar con sus empleados. O aun peor, en lugar de establecer contacto humando, envían correos electrónicos y recordatorios. No hay sustituto para salir y relacionarse de manera activa con los empleados. Si bien los correos electrónicos y otros documentos pueden ser valiosos y necesarios, no hay sustituto para pasar el tiempo con las personas cara a cara. Las visitas personales son especialmente útiles y mejoran la moral del empleado. ¡No espere, comuníquese antes y con frecuencia!

4. Delegar.

Liderazgo no significa ser el único punto central. Los mejores directores ejecutivos crean líderes organizacionales. Muy pocas cosas crean valores para los accionistas de manera rápida como el director ejecutivo que puede volcarse a un grupo consolidado de tenientes para que las cosas sucedan. Las compañías necesitan líderes objetivos, quienes puedan motivar y dirigir empleados. Usted puede hacerlo todo. ¡Lidere a sus líderes!

5. Desarrollar de manera activa la cultura de la compañía.

Si no hace esto, nadie más lo hará. Recuerdo ser parte de una transacción importante hace unos años, y casi inmediatamente después de que se cerró la transacción, la cultura comenzó a deteriorarse. La moral decaía y las personas renunciaban para trabajar en otras compañías. La rotación era sumamente perjudicial. En lugar de involucrarse para abordar la cultura negativa, el director ejecutivo asignó a un grupo de trabajo hacerlo y él no estaba en el grupo de trabajo. En dos semanas, cuatro de los siete miembros del grupo de trabajo se habían ido, aceptando puestos en nuevas compañías. Una transacción puede cambiar la cultura de una compañía y mejorarla, no obstante, el director ejecutivo debe establecer el tono y liderar para crear una cultura de alto rendimiento.

El liderazgo del director ejecutivo y el equipo de gestión ejecutiva serán fundamentales para el mejor éxito a largo plazo de cualquier transacción M&A. Es la mejor época para establecerlo.

Por BRENT EARLES
Brent Earles es vicepresidente ejecutivo de Allegiance Capital Corporation. Ha escrito y compilado 15 libros, que incluyen la popular serie de libros "Just Plain Smart" de H&R Block publicada por Random House.
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