Ir a la universidad con la generación Z
Anterior

Mientras una nueva generación se prepara para ir a la universidad, vale la pena pensar creativamente sobre cómo financiar uno de los mayores gastos de la vida.

Los miembros de la generación Z tienen buenos motivos para ser optimistas. Los miembros de esta generación, compuesta por 69 millones de jóvenes nacidos entre 1995 y 2010, son los primeros que no tienen recuerdos de la vida sin Internet. Entusiastas, brillantes y sagaces en los asuntos digitales, ya se los está empezando a considerar los emprendedores incipientes que no ven la hora de cambiar el mundo, aunque los más viejos apenas tengan veintitantos.

"Dondequiera que nos dirijamos con la revolución digital, los jóvenes son quienes primeros nos llevarán allí", dice Paul Taylor, autor de The Next America y ex vicepresidente ejecutivo de Pew Research Center. "Ellos nos dan indicios esperanzadores de que estamos en una economía que sigue valorizando la innovación y se mueve rápidamente".

Los miembros de la generación Z están usando ese espíritu de renovación para reformar aquello que esperan de la universidad. Más del 60% dice que quiere estudiar carreras empresariales, y casi tres cuartos piensa que se les debe permitir a los alumnos diseñar sus propias currículas, según un estudio realizado en 2014 por Northeastern University.

"Los miembros de la generación Z son movidos por la pasión en lo que respecta a su experiencia universitaria", dice Keyaun Heydarian, un emprendedor incipiente que, en su último año de secundaria, fue cofundador de una compañía de turismo universitario llamada CollegeRoleModel.com. Al mismo tiempo, dice Heydarian, quien ahora está en primer año de George Washington University en Washington, D.C., las experiencias de formación como la reciente recesión han dejado a la generación Z muy preocupada por su futuro financiero, incluso el pago de los costos cada vez más elevados de la universidad.

Estrategias para las familias

De hecho, si bien el 80% de los estudiantes ve la universidad como una necesidad, el 60% se siente abrumado por el costo, tal como lo indica un estudio nacional de bienestar financiero de estudiantes realizado por el estado de Ohio. Sin embargo, incluso aquellos que se preocupan piensan que ir a la universidad los recompensará a futuro, dice Anne McDaniel, investigadora del estado de Ohio y coautora del estudio.

Para llegar a pagar esos costos, las familias cada vez más están buscando formas de ahorrar en lugar de pedir préstamos, dice Jeffrey H. Winick, vicepresidente sénior y estratega de patrimonio sénior en la Administración del Patrimonio Privado de Regions. "Vemos muchos padres que se adeudaron para ir a la universidad cuando ellos mismos comenzaron. Y no quieren que sus hijos pasen por lo mismo". La mejor forma de ahorrar puede requerir diversas opciones, incluso, entre otras, el todo excepto ubicuo plan 529.

El plan 529

Estos planes se han convertido en la opción más elegida por millones de familias, gracias a su flexibilidad y a sus ventajas tributarias. Generalmente puede invertir hasta $14,000 por año($28,000 las parejas) en un plan 529, en un lugar donde el dinero generado no se tributa. Y, siempre y cuando lo gaste en matrículas u otros gastos educativos para el beneficiario designado, el dinero no está sujeto a impuestos federales y, normalmente, tampoco a impuestos estatales.

Otra ventaja de los planes 529 es que le permiten "anticipar" desde el comienzo el monto similar a las contribuciones por hasta cinco años. Si bien la anticipación puede impulsar sus ahorros si arrancó tarde, es importante evaluar las condiciones del mercado y sus necesidades de liquidez antes de confirmar una suma importante, recomienda Winick.

En lo que respecta a la flexibilidad, los planes 529 les permiten a los padres o abuelos controlar el dinero hasta que se use, así como cambiar de beneficiario si surgiera la necesidad. "Si un joven obtiene una beca completa, puede cambiar los beneficios para otro joven que debe pagar la matrícula en una universidad privada costosa", dice Winick.

Otras formas de ahorrar

¿Está buscando formas de aumentar los ahorros más allá del 529? Evalúe las siguientes:

  • Las Roth IRA, si bien generalmente se usan como cuentas jubilatorias, también pueden ser formas efectivas de ahorrar para la universidad, especialmente para los abuelos y padres que tuvieron hijos de grandes, dice Winick. Con una Roth, sus contribuciones se cuentan como dinero después de impuestos pero, una vez que ya está en el plan, sus ahorros aumentan libres de impuestos y no paga impuestos sobre las ganancias si el dinero posteriormente se distribuye como parte de una distribución que califica. Mientras que los 529 imponen una multa si el dinero no se utilizó para la educación, las ganancias obtenidas en una Roth pueden utilizarse para cualquier fin. Algunas advertencias: debe tener como mínimomo 59½ años para extraer los fondos de una Roth libre de impuestos. Aunque las Roth IRA restringen las contribuciones a aquellos que ganan menos de $116,000 ($183,000 las parejas), las personas adineradas pueden realizar una contribución no deducible en una IRA tradicional y posteriormente convertirla en una Roth, dice Winick. Sin embargo, en la medida en que haya ganancias antes de la conversión, dichas ganancias son gravables, y si existen otras cuentas IRA tradicionales (deducibles), el impacto tributario inmediato resultante puede opacar las ventajas obtenidas mediante la estrategia de conversión.
  • Se ofrecen programas de matrícula prepaga en varios estados. Al igual que los 529, estos planes generalmente le permiten pagar anticipadamente la matrícula universitaria a las tasas actuales. Puede comprar planes prepagos para su hijo de cualquier edad y, teniendo en cuenta que los costos de las universidades aumentan cada año, cuanto antes los compre, mayores serán los potenciales ahorros.
  • También se ofrecen bonos para bachilleres en muchos estados. Normalmente se crean cuando su hijo entra a la universidad y se realiza un descuento sobre la matrícula cuando los usa.

Educación para la vida

Como los diferentes estrategias funcionan mejor en distintas situaciones, lo mejor es analizar las opciones minuciosamente y luego reunirse con un asesor, dice Winick. Pagar para la universidad puede ser una buena oportunidad de enseñarles lecciones a la generación Z sobre la responsabilidad financiera y la administración del dinero. Si no agobia a sus hijos con grandes deudas al terminar la universidad, puede pedirles que paguen una parte de los gastos universitarios para que se sientan interesados en su propia educación. Dice McDaniel del estado de Ohio: "si no tienen absolutamente ninguna preocupación sobre las finanzas, eso quizás quiere decir que no están pensando en ello".

Y también hay otras formas de lograr que su hijo se interese por los costos universitarios, dice Winick. Por ejemplo, puede disponer que pagará la universidad si su hijo mantiene un cierto promedio en la escuela secundaria y en la universidad.

Y en cuanto a preparar a la generación Z para la vida, no hay mejor momento que el presente. Winick expresa: "Cuanto antes comience a ahorrar, mayor flexibilidad tendrá para ver qué funciona mejor y saber qué se adapta a su plan financiero a largo plazo".

Siguiente

En una escala del 1 al 5, donde 1 significa "No muy bueno" y 5 significa "Excelente", ¿cómo calificaría este artículo?

Oprima "Enter" para enviar su calificación

Calificar este artículo

Use este formulario para enviar más comentarios sobre la calificación otorgada.

¡Gracias por su calificación!

¿Desea brindar algún comentario?

¡Gracias por sus comentarios!

Esta información es general y se proporciona únicamente con fines educativos. La información provista y las declaraciones hechas por los empleados de Regions no se debe interpretar como asesoramiento contable, financiero, de inversión, legal o impositivo. Regions lo alienta a consultar a un profesional para obtener asesoramiento en relación con su situación particular. La información provista y las declaraciones realizadas por individuos que no son empleados de Regions son los puntos de vista u opiniones de la persona que hizo la declaración y no necesariamente reflejan los puntos de vista, políticas y opiniones de Regions. Regions no se expresa sobre la precisión, totalidad, puntualidad, idoneidad o validez de toda la información presentada.