Asegure su manejo de pagos con tarjetas con chip
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La nueva tecnología hace que las tarjeta de crédito corporativas y las tarjeta p sean cada vez más atractivas

No se equivoque: el fraude con tarjetas de crédito es un gran problema. The Nilson Report, una publicación líder que se dedica a la industria de las tarjetas de crédito, detectó que, a nivel mundial, las pérdidas por fraudes con tarjetas de crédito, débito y prepagadas alcanzan a los $16.31 mil millones en 20141. Pero una nueva tecnología que en la actualidad se generaliza en Estados Unidos promete hacer transacciones en forma mucho más segura. Las tarjetas EMV, normalmente denominadas “tarjetas con chip” o “tarjetas inteligentes”, contienen microprocesadores incluidos que codifican la información confidencial. La llegada de la tecnología EMV hace que las tarjetas de crédito corporativas y las tarjetas de compra sean una opción aun más atractiva para agilizar el procesamiento de las cuentas por pagar de su negocio.

Esto es lo que necesita saber:

  • Las tarjeta con chip son más seguras. Casi la mitad de todos los fraudes con tarjetas es el resultado de la falsificación. Los estafadores interceptan los datos transferidos de la banda magnética de una tarjeta a la terminal de un comercio y en general venden esta información (que es suficiente para hacer compras) en el mercado negro. “La tecnología EMV brinda la mejor protección disponible contra el fraude de las tarjetas falsificadas”, explica David LaPaglia, vicepresidente y gerente de productos de tarjetas comerciales de Regions Bank. A diferencia de las que emplean bandas magnéticas, cada transacción realizada con tarjeta con chip requiere el intercambio de múltiples puntos de datos codificados entre la tarjeta, la terminal y el procesador. Esto hace que la falsificación sea cada vez más difícil.
  • Las bandas magnéticas no desaparecieron. Junto con los chips, las tarjetas de crédito EMV con chip de la actualidad también suelen tener bandas magnéticas, como las que tenían su tarjetas anteriores. Esto permite usarlas en transacciones en terminales que admiten tarjetas con chip y en terminales que leen bandas magnéticas. La tecnología EMV de chip aporta seguridad adicional cuando se utilizan terminales compatibles con EMV. Pero no todos los comerciantes ni cajeros automáticos tienen terminales que admiten tarjetas con chip, y las transacciones en línea se siguen procesando de la misma forma, aunque también se están tomando medidas para mejorar la seguridad de estas transacciones.
  • Las tarjetas son más seguras que los cheques. Uno de los eslabones más débiles en el proceso de cuentas por pagar es el cheque impreso tradicional. De hecho, el 82% de quienes respondieron a la encuesta de la Asociación de Profesionales Financieros (AFP) 2014 identificaron a los cheques impresos como el blanco principal de los fraudes2. Como resultado, muchas compañías se vuelcan a las soluciones crediticias tales como tarjetas corporativas para viajeros y tarjetas de compras (tarjetas p). “Estas tarjetas están creadas para satisfacer estas necesidades específicas, ya sea para entretenimiento y viajes personales o cuentas a pagar corporativas”, dice LaPaglia. “Por ejemplo, usted puede configurar cada tarjeta para que se adapte a la política de la compañía con respecto a los límites de gastos, las categorías de proveedores y otros criterios”.
  • Los cheques impresos son caros. “Son muchos los factores que pesan en el procesamiento de cheques, como la distribución, control de errores y conciliación que da como resultado altos costos laborales y de otro tipo”, dice LaPaglia. De hecho, el costo y el tiempo de procesar un cheque impreso puede cuadruplicar el de cualquier otro formulario de pago electrónico, entre ellos las tarjetas3. Según explica LaPaglia, con las tarjetas p y corporativas, gran parte de este proceso se realiza en forma automática y a menudo se puede integrar directamente a la contabilidad de su compañía o al software de planeamiento de los recursos empresariales (ERP), lo que permite ahorrar tiempo y evitar errores.
  • Usted puede ahorrar aun más. Además de reducir los costos operacionales, las tarjetas de compra permiten a su compañía capitalizar los descuentos por pago anticipado al agilizar los procesos. Un estudio de 2013 llevado a cabo por Aberdeen Group detectó que una organización promedio solo se puede beneficiar con el 66% de sus descuentos contractuales debido a la ineficiencia. La posibilidad de información ampliada también permite mayor visibilidad de los gastos por proveedor, lo que le favorece para negociar términos más favorables. Por último, muchos bancos (entre ellos, Regions) ofrecen una forma de participar en los ingresos al brindar reembolsos a su organización en base al volumen de compras anual.

¿Su compañía aprovecha todo lo que las tarjetas corporativas y de compra tienen para ofrecer? Con la llegada de la tecnología EMV, tal vez sea el momento de dar otro vistazo.

1. http://www.cutimes.com/2015/08/05/card-fraud-losses-hit-16-billion-worldwide?slreturn=1454605192
2. Asociación de Profesionales Financieros, Encuesta sobre el control y el fraude en pagos 2014, 2014
3. Ardent partners, epayments rising: the 2014 market report, 2014
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