Tomar medidas: optimizar la respuesta ante los riesgos comerciales
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El riesgo es inherente a todo negocio: sin riesgo no hay recompensa. Pero eso no significa que usted deba aceptar todos los riesgos que surjan.

Por el contrario: si enumera sistemáticamente los riesgos que su compañía enfrenta en cada área, puede establecer un plan para responder a cada uno de ellos según prioridades estratégicas. El proceso de respuesta comienza por identificar la capacidad de su compañía para enfrentar el riesgo.

"Su capacidad de riesgo es una amplia declaración sobre los tipos y los niveles de riesgo que su organización desea asumir al perseguir sus objetivos estratégicos", dice Joe Underwood, director de Albert Risk Management Consulting. "Se relaciona estrechamente con la declaración de su misión". La capacidad de riesgo es un punto de referencia descriptivo que se puede tomar para establecer un nivel de tolerancia para cada riesgo específico.

Después de haber identificado los riesgos, necesita un proceso de respuesta para establecer prioridades, en general para evaluar el impacto y las probabilidades. "Creo que es fundamental para un programa de administración de riesgos en una etapa temprana, para demostrar el valor con rapidez, por lo que me gustaría incluir la oportunidad práctica de mejora en la evaluación", dice Underwood. Comience con las metas alcanzables: ¿Qué riesgos se pueden determinar con rapidez y bajo costo y a la vez maximizar los resultados?".

Pero determinarlos ¿cómo? Existen cuatro formas posibles de responder al riesgo: aceptarlo, porque está incluido dentro del nivel de tolerancia; evitarlo, porque el aspecto de recompensa del riesgo no es favorable; reducirlo, porque existen medios prácticos para hacerlo, o transferirlo a otro rubro cuando sea económicamente posible. “A menudo se pueden aplicar varias y múltiples respuestas a cada riesgo” dice Underwood y agrega, “Pero nada es gratis en este asunto, existen siempre ventajas y desventajas”.

A continuación incluimos una explicación detallada de cada tipo de respuesta ante riesgos:

  • Aceptar. Puede decidir aceptar el riesgo porque su posible o probable impacto sea bajo, o el costo y el esfuerzo de tomar un curso de acción diferente es desproporcionado frente al riesgo en sí. Incluso los riesgos aceptados deben ser documentados y pueden requerir una observación constante para garantizar que la aceptación sigue siendo la mejor respuesta. ¿El lado negativo? “La aceptación puede llevarlo a una desafortunada racha de mala suerte”, dice Underwood.
  • Evitar. Simplemente, no vale la pena enfrentar ciertos riesgos, a menudo porque violan o ponen en riesgo los criterios fundamentales de la organización. Algunos ejemplos obvios pueden ser las actividades ilegales, poco éticas o procesos de fabricación inseguros, pero hay muchas otras razones para evitar un riesgo por completo, particularmente si existe una alternativa menos riesgosa. “A menudo estas decisiones se toman debido a una declaración de la capacidad para enfrentar los riesgos”, explica Underwood, “a pesar de que evitarlos puede significar perder oportunidades de obtener recompensas”.
  • Reducir. Esta respuesta requiere un curso de acción para reducir la posibilidad o el impacto (o ambos) de un riesgo dentro del nivel de tolerancia. Un ejemplo podría ser la implementación de barreras de protección o firewalls, contraseñas y otros protocolos para proteger los datos confidenciales. “Una reducción generalmente significa un mayor costo o pérdida de productividad", advierte Underwood. “Por ejemplo: los dispositivos de seguridad físicos cuestan dinero; las políticas y los procedimientos requieren tiempo de desarrollo, implementación y control”.
  • Transferir. En este caso, el riesgo se transfiere a terceros para que ellos sean responsables de su manejo e impacto. Los ejemplos incluyen las pólizas de seguros, los instrumentos de protección financiera y los acuerdos contractuales. “Transferir, generalmente significa mayores costos”, explica Underwood, “pero puede representar una oportunidad para quienes los aceptan, si ellos desarrollan procesos y verifican que asumirlos no es una decisión poco inteligente”.

La administración de riesgos es un proceso constante y el resultado de cada evaluación debería ser cuidadosamente documentado, lo que debería incluir quién es el responsable del control, reporte y respuesta de cada riesgo. La clave es la comunicación y la concientización de toda la organización. "Los líderes ejecutivos necesitan desarrollar ojos y oídos ante nuevas tendencias e información", dice Underwood. "Necesitan que su personal piense y hable sobre los riesgos en conjunto con las recompensas, además de las comunicaciones confiables entre las partes que tienen la capacidad de tomar las decisiones apropiadas cuando sea necesario".

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