Cuide a sus padres ancianos y evite el estrés
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Contribuir al cuidado de los padres ancianos conlleva una carga mental y financiera para las mujeres y sus familias. Aquí le contamos cómo aliviar un poco el estrés que trae aparejado el cuidado de los padres.

Aproximadamente 14 millones de ancianos estadounidenses dependen del cuidado de otras personas. Esas personas que les cuidan suelen ser sus esposas o hijas.

De hecho, cerca de un cuarto de las mujeres de entre 45 y 64 años, y 1 de cada 8 de ellas de entre 35 y 44 años, cuidan a un padre o a un miembro de la familia anciano con necesidades especiales, según American Time Use Survey de Bureau of Labor Statistics. Muchas de esas mujeres también cuidan a sus hijos.

Además de la carga física y emocional que conlleva ser cuidador, el impacto financiero de brindar cuidados a quienes lo necesitan puede ser considerable. De hecho, un 14 por ciento de los cuidadores ha tenido que reducir su horario de trabajo o bajar de categoría laboral, mientras que un 6 por ciento ha renunciado a su trabajo. 

Pero cuidar a un miembro anciano de la familia no tiene por qué ser una tarea física, mental y financieramente abrumadora. A continuación, presentamos medidas que debe considerar al momento de convertirse en un cuidador

Primero, pida ayuda

¿Qué puede hacer para aliviar el estrés financiero y mental que implica cuidar a padres ancianos? Lo más importante es pedir ayuda.

"A muchas mujeres les cuesta pedir ayuda pero ninguna puede llevar adelante ese trabajo sola", dice David Rae, Planificador Financiero Certificado ubicado en Los Angeles, y Presidente y Fundador de DRM Wealth Management LLC. Si no pide ayuda, las personas asumirán que tiene todo bajo control".

Rae dice que muchas mujeres que no piden ayuda pueden optar por tareas laborales menos exigentes, lo que puede tener una consecuencia negativa sobre el presupuesto familiar y en sus propios objetivos de ahorro para jubilación. Además, algunas mujeres pueden elegir la opción de renunciar a sus empleos, lo que puede resultar problemático si en algún momento desean volver a trabajar. 

Pero hay servicios y recursos para los cuidadores y conocerlos es fundamental si se quiere minimizar el estrés financiero y mental. 

A quién recurrir

La ayuda de su cónyuge, sus hermanos o incluso de sus hijos adolescentes o adultos puede no ser suficiente. Considere estos cuatro recursos cuando necesite ayuda adicional:

La National Association of Area Agencies on Aging es una red de agencias establecida por mandato federal, que puede ayudarle a encontrar servicios para ancianos en su área. Area Agencies on Aging también puede ponerle en contacto con el National Family Caregiver Support Program, el cual ofrece apoyo a familiares de personas mayores de 60 años, que se desempeñan como sus cuidadores.

Más de 1.5 millones de veteranos y sus cónyuges son elegibles para la asistencia que brinda el Departamento de Asuntos de los Veteranos y que les ayuda a pagar el cuidado a largo plazo. El VA tiene sus propios centros de atención asistida y hogares de ancianos pero también puede cubrir el cuidado en el hogar.

El programa Cash and Counseling de Medicaid ofrece pagos directos a los cuidadores, incluyendo los hijos de los padres elegibles para la cobertura de Medicaid. El programa no está disponible en todos los estados, así que llame a su oficina local de Medicaid para consultar la elegibilidad. 

En su rol de cuidador, si paga más de la mitad de los costos de subsistencia de un familiar, como alimentos, vivienda, transporte y necesidades médicas, puede solicitar que ese familiar sea un dependiente. Además, puede calificar para otro tipo de asistencias, incluyendo los créditos impositivos para cuidadores. Esos créditos impositivos no solo reducirán el porcentaje gravable sobre los ingresos, sino también la cantidad que paga de impuestos.

Planifique con anticipación y evite ser quien recibe toda la presión

En última instancia, la planificación es la clave para asegurarse la tranquilidad financiera. Si usted pertenece a la generación sandwich — el grupo de personas atrapadas entre el cuidado de sus padres y la crianza de sus hijos, es muy probable que sus hijos sean adolescentes y estén planeando su ingreso a la universidad. 

Rae aconseja a sus clientes planear un gasto de entre $10,000 y $25,000 por año en la universidad. Recibir a sus padres en su hogar y ayudarles a pagar sus medicamentos recetados, alimentos, transporte y otras necesidades puede representar $1,000 o más por mes para el presupuesto familiar

Por muy incómodo que sea hablar de finanzas con sus padres ancianos , es un tema que debe tocarse.

"A muchas familias no les gusta hablar de dinero, pero debe saber si su mamá tiene seguro a largo plazo, algún ahorroy algún ingreso de jubilación, como Seguro Social, o si a la edad de 75 estará fundida", dice Rae. "Cuanto antes lo sepa, mejor".

Aunque no tenga un cubículo o una oficina, ser cuidador igual es un trabajo. Conozca más sobre lo que puede hacer para ayudar a crear y mantener un equilibrio saludable entre su vida laboral y personal. 

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