Opinión sobre economía
Anterior

El 2021 tiene que ser mejor. ¿Cierto?

2021 de enero

Un año que no extrañaremos ni olvidaremos. Ciertamente esta es la mejor manera, y sin duda la más benévola, en que podemos describir lo que fue el 2020. Aunque el calendario diga que el 2020 se terminó, en realidad no, al menos en términos del impacto económico y financiero del virus de la COVID-19 y los esfuerzos por contener su propagación. Igual, si el calendario dice que es un nuevo año, significa que es momento de que analicemos cómo le irá a la economía de EE. UU. en el año que se avecina. Pero tras la experiencia en el 2020, es normal que nos preguntemos: "¿para qué molestarnos?".

Si bien siempre hemos pensado que es importante hacernos cargo de nuestras previsiones y decisiones y siempre hemos estado abiertos a hacerlo, cuando se trata del 2020 la realidad es que no hay manera de ocultarnos de los pronósticos que hicimos al inicio del año pasado. Está bien, seguro, si su panorama para el 2020 incluía una pandemia global, la contracción trimestral más grande registrada en PIB real seguida por la expansión trimestral más grande registrada, una caída del empleo no agrícola de más de 22 millones de empleos y una suba del índice de desempleo a casi el 15 por ciento, una baja épica en los precios de las acciones seguida por nuevas subas récord, y la FOMC llevando los fondos de la Reserva Federal de nuevo a cero, entonces tuvo un muy buen año. Para el resto de nosotros, no tanto.

En lo que sigue, destacaremos lo que vemos como algunas de las principales temáticas económicas del 2021 pero evitaremos hacer predicciones detalladas. Esto no es tanto una reacción al yerro en el 2020. Más bien, no poner sobre la mesa marcadores específicos refleja lo que sigue siendo un alto grado de incertidumbre en cuanto al transcurso de la pandemia, el progreso de una vacuna y las políticas que se tomarán. Por tanto, cualquier pronóstico que hagamos estará acompañado por un bajo grado de confianza, algo bastante atípico.

Aunque los datos de PIB del trimestre 4 de 2020 todavía no están disponibles, estamos teniendo en cuenta un crecimiento anualizado de más del 4.0 por ciento, que podría equivaler a un PIB real del año 2020 completo contraído en un 3.5 por ciento. Nuestro pronóstico base de enero, envuelto en incertidumbre, anticipa un crecimiento del PIB real del 3.8 por ciento en 2021 y del 4.3 por ciento en 2022. Mientras que la pandemia sigue siendo un gran peso en la economía de los EE. UU. en el inicio del 2021, es razonable esperar que la economía esté mucho mejor para el fin del año.

El momento en el que el crecimiento se empiece a acelerar específicamente dependerá de cuándo la vacuna esté ampliamente disponible, la disposición de la gente a vacunarse, cuándo los legisladores se sentirán seguros para levantar las restricciones restantes sobre la actividad y si se dieron cambios permanentes en actitudes y conductas. Nadie sabe las respuestas a estas preguntas, así que, si bien tendremos las condiciones financieras para que haya una aceleración significativa en el ritmo del crecimiento económico, no podemos decir con certeza cuándo ocurrirá dicha transición. Creemos que probablemente suceda en el período de fines del trimestre 2 a principios del trimestre 3.

La inflación parece haber quedado en segundo plano en el 2020, pero que no nos sorprenda un "pico" de inflación a principios del 2021. Las comparaciones fáciles de un año a otro para marzo y abril —gracias a que los precios cayeron en esos meses el año pasado— hará parecer que la inflación es más rápida de lo que es. Más fundamentalmente, si el gasto en servicios supere 2H 2021 tal como esperamos, eso probablemente dé lugar a subas en precios de servicios como viajes, alojamiento, recreación y probablemente también restaurantes. Esto generaría una suba, quizás bastante significativa, en la inflación medida, pero lo que tendría importancia sería si dichas subas de precios se trataran de ajustes únicos a una demanda más normalizada o si fuesen subas de precios sostenidas con el correr del tiempo, esta última opción siendo menos probable que la primera.

Los precios de bienes de consumo estuvieron apuntalados en el 2020 por una fuerte recuperación en el gasto de los consumidores y un dólar estadounidense más débil. Ambas cuestiones podrían respaldar un aumento en los precios de productos durante el transcurso del 2021, aunque creemos que el crecimiento más sólido en el gasto de consumo será el respaldo más persistente. Además, si la política fiscal se convierte en todavía más expansiva, tal como esperamos sea el caso, esto podría ser una fuente de más presiones de inflación, pero cualquiera de estos efectos probablemente sea más pronunciado más adelante en el año. En breve, aunque parece muy poco probable que la inflación suba lo suficiente o se mantenga lo suficiente como para que la FOMC responda en 2021, parece razonable esperar que la inflación repunte este año.

En cuanto al dólar estadounidense, para fines de 2020, la cotización fue en general en baja. El sentimiento en cuanto al dólar cambió marcadamente durante el año, hasta el punto que mientras el Broad Dollar Index de la Reserva Federal terminó 2020 5.5 por ciento por debajo de su nivel de fines del 2019, terminó 2020 12.3 por ciento por debajo de su pico intraanual. En las primeras etapas de la pandemia, la cotización segura hizo subir bastante el valor del dólar estadounidense. Para fines del 2020, no obstante, el prospecto de una recuperación en la economía global en 2021, una FOMC aún más adaptable y el prospecto de déficits presupuestarios sustanciales del gobierno federal de EE. UU. cambió el rumbo del sentimiento hacia el dólar estadounidenses en el 2021. Dicho esto, creemos que el sentimiento hacia el dólar se ha vuelto demasiado negativo y esperamos que en algún punto el dólar empiece al menos a estabilizarse y probablemente empiece a revertir algunas de sus recientes caídas. Si esto sucede o no tendrá implicancias en la inflación, precios de materias primas, ganancias corporativas y tasas de interés.

Una fuente clave de incertidumbre en torno a nuestro panorama para el 2021 es cómo cambiará el escenario de las políticas. En pocas palabras, probablemente haya cambios significativos en las políticas fiscales, comerciales y regulatorias, pero sin todavía contar con detalles específicos ni plazos específicos, no hay manera de tenerlas en cuenta en nuestro pronóstico base de enero. Dicho esto, esperamos que la política fiscal sea más expansionaria, la política regulatoria sea menos amigable comercialmente y la política de comercio sea más colaborativa; algo que iremos viendo específicamente en los próximos meses.

Claramente, la incertidumbre abunda en cuanto al panorama para la economía en el 2021. De tal modo, si bien creemos tener expectativas razonables en cuanto a cómo irá evolucionando el año, es difícil tener un alto grado de confianza en cualquier pronóstico que hagamos en este momento. Después de todo, la lección principal del 2020 es que hay que estar preparados para todo, incluso para cosas nunca antes vistas. De algún modo, no podemos evitar pensar que el 2021 nos pondrá a prueba para ver si aprendimos la lección principal del 2020.

Fuente: BEA; BLS; Reserva Federal

Siguiente

En una escala del 1 al 5, donde 1 significa "No muy bueno" y 5 significa "Excelente", ¿cómo calificaría este artículo?

Oprima "Enter" para enviar su calificación

Calificar este artículo

Use este formulario para enviar más comentarios sobre la calificación otorgada.

¡Gracias por su calificación!

¿Desea brindar algún comentario?

¡Gracias por sus comentarios!

El contenido de cualquier porción de este boletín informativo es de uso exclusivamente personal y no se puede imprimir, vender ni redistribuir sin consentimiento por escrito de Regions Bank. Regions, el logo de Regions y otras marcas de Regions son marcas registradas de Regions Bank. Los nombres y las marcas de otras compañías, o sus servicios o productos, pueden ser marcas registradas de sus respectivos propietarios y se utilizan con el único fin de identificar a dichas compañías o sus servicios o productos, y no para indicar avales o patrocinios por parte de Regions o de sus servicios o productos. La información y el material contenidos en el presente se ofrecen exclusivamente con fines de información general. Regions no ofrece ninguna garantía ni declaración en relación con la precisión, integridad ni oportunidad de la información contenida en el boletín informativo, y no se hará responsable por ningún daño de ningún tipo que se produzca en relación con dicha información, ni por ninguna implicancia de orden legal, reglamentaria, financiera ni impositiva de las cuestiones mencionadas en el presente. Este material no tiene por objeto constituir asesoramiento de inversiones ni constituye una oferta de compra o venta de ningún activo ni otro instrumento financiero. Las opiniones vertidas en el presente se ofrecen de buena fe, están sujetas a cambio sin previo aviso, y son actuales únicamente a la fecha mencionada en la edición. Regions Wealth Management es un grupo comercial dentro de Regions Bank que ofrece servicios de inversión, administrativos y de fideicomiso a clientes de Regions Bank.

Ni Regions Bank ni Regions Institutional Services (colectivamente, “Regions”) son asesores municipales registrados y no proporcionan asesoramiento a entidades municipales o personas obligadas en relación con productos financieros municipales ni la emisión de valores municipales (lo que incluye estructuras, tiempo, términos o asuntos similares en relación con productos financieros municipales o emisiones de valores municipales) ni se involucran en la solicitud de entidades municipales o personas obligadas para tales servicios. Con respecto a esta presentación y toda otra información, material o comunicación provista por Regions (a) Regions no recomienda una medida a cualquier persona obligada por una entidad municipal, (b) Regions no actúa como asesor de ninguna entidad municipal o persona obligada y no debe cargos fiduciarios según la Sección 15B de la Ley de Intercambio de Valores de 1934 a ninguna entidad municipal o persona obligada con respecto a tal presentación, información, material o comunicación, (c) Regions actúa por su propio interés, y (d) debe discutir esta presentación y cualquier otra información, material o comunicación con todo asesor y experto interno o externo que considere apropiado antes de actuar sobre esta presentación o cualquier otra información.

Los empleados de Regions Asset Management pueden tener posiciones en valores o sus derivados que se mencionan en este informe o en sus cuentas personales. Además, las compañías afiliadas pueden tener posiciones en las compañías mencionadas dentro de sus carteras o estrategias. Las compañías que se mencionan son solo ejemplos que se incluyen únicamente con fines ilustrativos. La mención de dichas compañías no debe interpretarse como una recomendación de comprar, retener o vender posiciones en su cartera de inversiones.

Esta comunicación se brinda solo con fines educativos y de mercadeo general y no se debe interpretar como una recomendación o sugerencia sobre la conveniencia de adquirir, mantener o disponer de una inversión en particular; tampoco se debe interpretar como una sugerencia o indicación de que la inversión en particular o el curso de acción de la inversión descrita en la presente es adecuada para un inversor jubilado específico. Al brindar esta comunicación, Regions no se compromete a brindar asesoramiento imparcial sobre inversiones o en asesorar en su calidad de fiduciario.