Desempeñarse como un cuidador puede tener un impacto sobre el bienestar mucho más importante de lo que piensa.
Según la Alianza Nacional de Cuidadores y el Instituto de Política Pública de AARP, 2 de cada 10 cuidadores sienten que brindar cuidados a los demás ha empeorado su salud. Para cuidar efectivamente a otra persona y evitar el agotamiento de los cuidadores, usted debe primero cuidarse a sí mismo. Aquí le mostramos algunos consejos de autocuidado para los cuidadores:
- Pida ayuda: solicite el apoyo de su familia, los miembros de la comunidad, las redes de iglesias o sinagogas, o incluso organizaciones locales sin fines de lucro. Sea específico con respecto a qué tipo de ayuda necesita. Enumere todas sus responsabilidades, incluso sus tareas de cuidados y actividades personales, como los quehaceres del hogar, el cuidado de los niños, la elaboración de alimentos y el mantenimiento del jardín, y luego asigne las tareas que pueden delegar a otras personas que se ofrecieron para ayudarlo.
- Logre un equilibrio entre su profesión y el cuidado de otras personas: asegúrese de que su empleador entienda de qué modo las actividades asistenciales pueden afectar su trabajo y consúltele si en su lugar de trabajo hay facilidades para los empleados que están a cargo de cuidar a otras personas mediante licencias remuneradas o no remuneradas. Ellos pueden incluso ofrecerles servicios de apoyo, como orientación legal, financiera o de salud mental.
- Únase a un grupo de apoyo: busque grupos de apoyo mediante su proveedor de asistencia médica, centro comunitario o asociaciones específicas de ciertas enfermedades a nivel local. Las personas que se encuentran en una situación similar pueden brindarle consejos útiles y mostrarse dispuestos a escucharlo con empatía. La Alianza Nacional de Cuidadores cuentan con múltiples recursos para cuidadores en su sitio web.
- Destine un tiempo para usted: asegúrese de garantizar que sus necesidades básicas estén cubiertas, incluso las consultas médicas, las comidas regulares y los cuidados personales, como cortes de cabello y compra de vestimenta. Luego, hágase un tiempo para las actividades que mejoran su salud mental y física, como hacer ejercicio, entablar amistades y tomarse vacaciones.
Administrar sus responsabilidades como cuidador también supone ocuparse de su salud. Tómese el tiempo para reiniciarse y relajarse, lo que le permitirá brindarle la mejor calidad de atención a su ser querido.