¿Qué son cuidados a largo plazo?
Cuidados a largo plazo se refiere al cuidado continuo de individuos en edad avanzada que ya no pueden llevar a cabo de manera independiente las actividades básicas de la vida diaria, por ejemplo bañarse, vestirse o comer, debido a una enfermedad, herida o desorden cognitivo. Estos cuidados se pueden proveer en varios lugares, incluso en residencias privadas, instalaciones de vida asistida, hospicios y hogares de ancianos.
Por qué necesita un seguro de cuidados a largo plazo
A pesar de que quizá usted nunca necesite cuidados a largo plazo, querrá estar preparado en caso de que los necesite dado que los cuidados a largo plazo son, por lo general, muy costosos. A pesar de que Medicaid cubre algunos de los costos de los cuidados a largo plazo, posee requisitos financieros de elegibilidad muy estrictos (debería gastar una parte de los ahorros de su vida para resultar elegible). Debido a que HMO, Medicare y Medigap no cubren la mayoría de los costos de cuidados a largo plazo, usted necesitará encontrar formas alternativas para pagar los cuidados a largo plazo. Una opción es comprar una póliza de seguro de cuidados a largo plazo.
Sin embargo, el seguro de cuidados a largo plazo no es para todos. Si usted debe comprar o no depende de una serie de factores, como su edad y su posición financiera. Considere la compra de una póliza de seguro de cuidados a largo plazo si cumple con todos o algunos de los siguientes puntos:
- Tiene entre 40 y 84 años de edad
- Posee una suma importante de bienes que quiere proteger
- Puede solventar los costos de las primas ahora y en el futuro
- Goza de buena salud y es asegurable
¿Cómo funciona el seguro de cuidados a largo plazo?
Usualmente, una póliza de seguro de cuidados a largo plazo funciona de la siguiente manera: usted paga una prima y cuando se emiten los beneficios, la póliza paga una determinada cantidad de dinero por día (durante un periodo de tiempo establecido) para el tipo de cuidados a largo plazo descrito en la póliza.
Muchas pólizas establecen que ciertas discapacidades mentales y/o físicas originan beneficios. El método más común para determinar en que casos el beneficio es pagadero, está basado en su incapacidad para realizar determinadas actividades de la vida diaria, por ejemplo comer, bañarse, vestirse, continencia, ir al baño (sentarse y pararse del inodoro) y transferencia (meterse y salir de la cama). Por lo general, los beneficios se pagan cuando no puede realizar una cierta cantidad de actividades de la vida diaria (por ejemplo, dos o tres). Sin embargo, algunas pólizas comenzarán a pagar los beneficios sólo si su médico certifica que los cuidados son una necesidad médica. Otras ofrecerán beneficios por incapacidades cognitivas o mentales, las cuales se demuestran con su incapacidad para pasar ciertas evaluaciones.
Comparación de las pólizas de seguro de cuidados a largo plazo
Antes de comprar una póliza de seguro de cuidados a largo plazo, es importante detenerse y comparar las pólizas. Lea con atención la sección de Resumen de la Cobertura en cada una de las pólizas y asegúrese de comprender todos los beneficios, exclusiones y disposiciones. Una vez que encuentre una póliza que lo satisfaga, controle las calificaciones de las compañías de seguro de servicios como A. M. Best, Moody's y Standard & Poor para asegurarse de que la compañía sea financieramente estable.
Cuando compare las pólizas, preste especial atención a estas características y disposiciones comunes:
- Periodo de eliminación: el periodo antes de que la póliza de seguro comience a pagar los beneficios (generalmente, las opciones varían entre 20 a100 días). También se conoce como el periodo de espera.
- Duración de los beneficios: las limitaciones sobre los beneficios que usted puede recibir (por ejemplo, una suma de dinero como $150,000 o un límite de tiempo, como por ejemplo dos años).
- Beneficio diario: el monto de cobertura que usted seleccionó como su beneficio diario (por lo general, las opciones varían entre $50 y $350).
- Cláusula opcional por inflación: protección contra la inflación.
- Rango de cuidados: cobertura para diferentes niveles de cuidados (especializado, intermedio y/o de custodia) en lugares de cuidados establecidos en la póliza (como hogares de ancianos, instalaciones de vida asistida, en el hogar).
- Condiciones preexistentes: el periodo de espera (por ejemplo, seis meses) que se impuso antes de la cobertura pasará a ser efectivo sobre el tratamiento para condiciones preexistentes.
- Otras exclusiones: si se cubren o no ciertas condiciones (por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer o Parkinson).
- Aumentos de la prima: si las primas aumentarán o no durante el periodo de la póliza.
- Renovabilidad garantizada: su oportunidad de renovar la póliza y mantener su cobertura a pesar de los cambios en su salud.
- Periodo de gracia por pago atrasado: el periodo durante el cual la póliza permanecerá vigente si usted se atrasa en el pago de la prima.
- Devolución de la prima: devolución de la prima o beneficios de incaducidad en caso de que cancele su póliza luego de pagar las primas durante varios años.
- Hospitalización previa: si se requiere o no una hospitalización antes de que pueda calificar para los beneficios de seguro de cuidados a largo plazo.
Cuando compara las pólizas de seguro a largo plazo, probablemente desee buscar ayuda. Comuníquese con un profesional de las finanzas, abogado o contador para obtener más información.
Costos incurridos
No hay dudas: con frecuencia, el seguro de cuidados a largo plazo es costoso. Aún así, el costo del seguro de cuidados a largo plazo depende de muchos factores, que incluyen el tipo de póliza que usted compra (por ejemplo, el monto del beneficios, la duración del periodo de beneficios, las opciones de cuidados y las cláusulas opcionales). El costo de las primas también se basa, en gran medida, en su edad al momento de comprar la póliza. Cuanto más joven sea al momento de comprar una póliza, menores serán las primas.
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